Una parada para reflexionar ha sido suficiente para que Dactah Chando se dé cuenta de que no puede estar sin líos con la música; un freno necesario que también le ha permitido hacer uno de sus discos más naturales, nacido de la frescura de grabar tocando con su grupo de músicos para ver qué salía. Reset, el disco número 12 en la discografía de Dactah Chando, nace de ese momento tan vital, natural y fresco, como si no hubieran pasado 20 años desde que empezó a rodar en la música, fecha que celebra con este álbum tan especial y con título tan clarificador.
-¿Qué se siente después de 20 años en la música? Lo pregunto también porque en 2024 y después del álbum ‘Camino’ tuvo un momento de inflexión, de parar y reflexionar sobre si seguir.
“Sí, fue necesario tomar un poco de distancia y descansar de tantos años en la brega. Es verdad que no fue mucho tiempo de parón, pero el suficiente para darme cuenta de que no puedo estar sin meterme en líos con la música, y nada mejor que hacer un nuevo álbum para volver con todo. Veinte años se sienten pocos, es como que ha pasado todo muy rápido y ahora empiezo a entenderlo todo. La experiencia y lo vivido también te dan mucha perspectiva, pero si tengo que resumirlo todo en una idea, es la de que aún queda por hacer”.
-Esa sensación de la que usted habla, ¿se respira en las letras de este álbum número 12, ‘Reset’, titulado además de manera tan gráfica?
“Sí, al menos eso creo, igual trato temas muy generales, de los que me gusta hablar en mis canciones. Las letras no las hice premeditadamente, fueron fluyendo a medida que fui grabando las voces y, al final, se trasmite lo que uno está viviendo en el momento, creo que no se puede uno alejar mucho de uno mismo, al menos yo no podría”.
–El mensaje social sigue siendo un bastión en su discografía.
“Es verdad. Al hilo de la pregunta anterior, es que me preocupa la humanidad en general, me interesa mucho lo que nos sucede en el día a día como especie, como sociedad, cómo nos tratamos unos a otros, y lo que se deriva de ello. Me interesa el ser humano en todas sus expresiones, pero la social es la más me atrae”.
-El ‘reggae’ es un sonido que transmite calma cuando lo escuchas. Transmite que te pares un poquito, que bailes, que disfrutes. ¿Qué le transmite a usted, que es uno de los embajadores de este sonido en Canarias?
“¡Gracias por el cumplido! A mí me transmite muchas cosas, además de las que se mencionan en la pregunta, me transmite alegría, energía, empoderamiento, honestidad, felicidad, gozo, trance. Podría tener una canción específica para cada estado, pero, sin duda, lo más que me gusta de este género es ese ambiente que se crea cuando estás en un concierto, cómo esta música hace que todos compartamos el momento y el espacio en paz y armonía. Hace falta más reggae en la sociedad”.
-Usted es muy local, le gusta la historia de Canarias, pero al mismo tiempo tiene una vertiente muy internacional, habla en sus letras de los conflictos actuales, de la migración, el mestizaje, el racismo, las fronteras y el mundo tal y como está (hecho un caos).
“Yo me aplico lo siguiente: ‘Piensa global, actúa local’. Todos somos hijos de nuestro entorno más cercano y formamos parte de esta gran familia humana global. Lo que sucede en este pequeño territorio del mundo también sucede en otros lados, y todos sentimos lo mismo, no importa dónde estes. Soy de mi isla, pero también soy del planeta, que es nuestra única casa, y cada uno de nosotros, no importa dónde estemos, tenemos que ayudar a preservarlo”.
-Los artistas, cuando son jóvenes, hablan del directo y la conexión con el público como si fuera una clarividencia, una anunciación casi celestial, pero con el paso del tiempo, no sé si esto cambia…
“Con el tiempo cambia todo y también la forma en que te relacionas con el público y los directos. Con la experiencia y la madurez lo ves de otra forma e igual lo afrontas con otra postura, pero sí es verdad que hay veces que hay más conexión, veces que hay menos y veces que no la hay. Lo que más llena es poder establecer esa comunicación con el público que viene a verte. Es otra de las razones que a muchos nos mantiene en esto”.
-Al presentar ‘Reset’, se habla de que en tiempos de IA usted ha querido volver a la raíz, grabar con sus músicos y dar espacio a la frescura de la improvisación, de lo que realmente sale cuando estás disfrutando de tocar. ¿Ha conseguido ese resultado que buscaba?
“Sí, he conseguido lo que buscaba sin buscarlo demasiado. Me explico: afronté la producción sin ninguna línea a seguir, solamente con la premisa de que todo tendría que fluir o, si no, pues nada. Nos reunimos cinco amigos, y músicos, y en cinco días grabamos muchas canciones. Todas ellas se compusieron allí, en el estudio, sin pautas, sin ideas previas, como cuando era un pibe e iba a ensayar con amigos. El resultado, pues ahí está. Para mí es uno de los trabajos más bonitos que he hecho”.
-Me gustaría saber qué es lo mejor y lo peor que le han dicho sobre su música que usted recuerde.
“Lo peor es que no hago reggae, que hago música comercial, reggae de blancos, que tampoco me afectó mucho, la verdad. Y lo mejor es cuando me dicen que la letra de alguna canción ha sido inspiración o forma parte de un recuerdo bonito de alguien”.
-La música, los grandes conciertos, se han convertido en un negocio, en una especulación. Casi no puedes comprar entradas para grandes estrellas, las colas digitales se imponen como un muro imbatible, los festivales de varios días y multimusicales, las plataformas que se posicionan hacia dónde tienes que escuchar música -aunque eso lo ha hecho toda la vida la radiofórmula-, el contenido en redes sociales constante, aunque sea vacío y carente de sentido, ¿qué hueco queda para los artistas independientes en este totum revolotum?
“A los ´indies´ nos queda mucha gente que nos aprecia, lo que pasa es que no se ve tanto. Pequeñas salas, festivales del palo, etcétera. Hay más de los que se ven. El mainstream es un negocio y ya. Es comida rápida. Y la verdad es que me da igual. Hace tiempo le daba más vueltas al tema, pero es un circuito que es lo que es y para lo que es. Si te gusta la música sabes qué hacer y dónde encontrar a los tuyos, y eso es también gracias a las redes que nos permiten hacer nuestros propios circuitos”.
-La sociedad está bloqueada. Mientras vemos todo lo que pasa a nuestro alrededor poco podemos hacer. Quizás se deposita en los artistas la responsabilidad de tener un altavoz para denunciar todo lo que está pasando, de incitarnos a ir a la calle. ¿Cree que la cultura y la libertad de expresión también están en peligro?
“La libertad de expresión siempre se encuentra con muros. En este mundo de hoy en día tan monitorizado por las redes, esa libertad se confunde con mensajes de odio, y eso no es libertad de expresión. Los artistas somos un altavoz, tenemos una maravillosa profesión, y podemos dar voz a aquellos que no la tienen, podemos hablar de temas que nos importan como humanidad, que nos benefician como humanidad, que nos hacen crecer como humanidad. Lo triste es que nos confunden, nos aturden con mensajes nocivos y no nos damos ni cuenta. Para cuando despertemos, igual será tarde”.
El álbum ‘Reset’ se puede escuchar en el siguiente enlace web: https://open.spotify.com/intl-es/album/4L3v021nfn3ymI6bHGDV5N?si=WwVR6EK6QBWr05YkxvcYbw.
Y en los siguientes enlaces, las piezas audiovisuales de tres de sus temas.
‘Mercy’: https://www.youtube.com/watch?v=8VHJqflmhvw
‘Origen’: https://www.youtube.com/watch?v=IcM8iy8RDPo&list=RDIcM8iy8RDPo&start_radio=1
‘Girl’: https://www.youtube.com/watch?v=Ih5ineXM0RI&list=RDIh5ineXM0RI&start_radio=1





