cultura

El tiempo pasado no abandona al presente

El investigador Carlos García dedica sendos libros a Benjamín Sosa y Lugo, que presenta este jueves en La Laguna, en la Sala San Borondón, sede del CCPC, y a Mariano Murga Villalonga
El investigador tinerfeño Carlos García. / Fran Pallero

El pasado no es un tiempo estático, finiquitado, mudo. Es un ayer que no deja de conversar con el hoy. Otra cosa es que no escuchemos este diálogo. Esa perspectiva -la de abordar lo que fuimos para comprender mejor lo que somos- la comparten los dos nuevos libros del tinerfeño Carlos García, médico e investigador, entre otras muchas inquietudes y afinidades: Benjamín Sosa y Lugo. Una mirada a la vida y obra de un artista desconocido y Mariano Murga Villalonga. Militar y fotógrafo del antiguo Tenerife.

Ambas obras han sido publicadas por el Centro de la Cultura Popular Canaria (CCPC) con el apoyo del Ayuntamiento de La Laguna. Benjamín Sosa y Lugo. Una mirada a la vida y obra de un artista desconocido, que cuenta con un prólogo del cronista oficial de La Laguna, Eliseo Izquierdo, se presenta este jueves (19.00 horas) en la Sala San Borondón (calle Daute, 1, La Laguna), sede del CCPC.

“Benjamín Sosa y Lugo (Santa Cruz de Tenerife, 1882-1960) posee una biografía interesantísima”, detalla Carlos García en una charla con este periódico al abordar la figura de un artista, y también artesano, que se expresó de muchas maneras. “No fue un pintor académico, de caballete, sino un artesano, decorador, restaurador, muralista, alfombrista… con una obra amplia y dispersa, que sigue estando muy presente, pero que en buena medida se sigue ignorando. Del deseo de reivindicar su figura, nace este libro”.

Portada del volumen dedicado a Benjamín Sosa y Lugo. / DA

El origen de este nuevo volumen hay que buscarlo en una obra anterior, publicada en 2023, Historias en torno al Santísimo Cristo de La Laguna, que reúne diversos trabajos. En uno de ellos, el firmado por Carlos García, se alude a Benjamín Sosa y Lugo, pues fue él quien restauró en 1920 el primer templete, elaborado en madera a finales del siglo XIX, que se ubicaba durante la celebración de las Fiestas del Cristo en la plaza homónima.

“A partir de ahí -explica-, comencé a investigar su biografía y contacté con un nieto suyo, el artista y periodista Alejandro Togores, quien me facilitó mucha información”.

Formado en la Escuela Municipal de Dibujo de Santa Cruz de Tenerife, “bajo la tutela de Manuel González Méndez, una de las grandes referencias de la pintura canaria de finales del siglo XIX, del que se percibe la influencia en sus obras”, destaca Carlos García, Benjamín Sosa y Lugo abordó la decoración y restauración, por ejemplo, de los altares de las iglesias de San Agustín y la Concepción, en La Orotava; decoró el Teatro Municipal, hoy Guimerá, de la capital tinerfeña y suyos son la docena de frescos de las plateas del Teatro Leal de La Laguna.

Ambos trabajos de investigación biográfica han sido publicados por el Centro de la Cultura Popular Canaria con el apoyo del Ayuntamiento de La Laguna

De igual modo, abordó la decoración interior de la capilla de las Siervas de María, que se halla junto al Ayuntamiento de Santa Cruz, y también realizó encargos privados para viviendas en lugares como La Laguna y La Orotava. A todo ello se añade su labor como alfombrista, participando en tapices florales en La Orotava, y, como se ha apuntado, una notable producción pictórica.

EL ANTIGUO TENERIFE

La obra dedicada a Mariano Murga Villalonga (Huesca, 1878-Santa Cruz de Tenerife, 1920) es la consecuencia de un trabajo anterior, El antiguo Tenerife. La colección Mariano Murga (CCPC, 2023), firmado por Carlos García junto a Guillermo de la Barreda. Esa edición, profusamente ilustrada, da cuenta del rico legado fotográfico -placas de vidrio estereoscópicas-, histórico y social sobre lo que fue Tenerife entre 1913 y 1920. De la Barreda heredó la colección de su abuela Julia Ruiz de Arteaga, esposa de Mariano Murga Villalonga, militar y fotógrafo aficionado, del que la primera noticia de su estancia en la Isla es de 1902.

Cubierta del trabajo centrado en la figura de Mariano Murga Villalonga. / DA

“Tras publicar esas imágenes”, detalla Carlos García, “quedaba pendiente la biografía de un hombre polifacético que vivió intensamente en la sociedad tinerfeña, pese a fallecer cuando contaba apenas con 42 años”.

Como muestra de esos múltiples intereses, el autor de Mariano Murga Villalonga. Militar y fotógrafo del antiguo Tenerife menciona que su biografiado fue ayudante de campo de seis capitanes generales, estuvo vinculado a la dirección del Real Club Tinerfeño (hoy Náutico) y el Salón Frégoli, así como de la Cruz Roja, y ejerció como actor y hasta de ventrílocuo aficionado.

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