El periodismo y la comunicación en Canarias están de luto. Este jueves se ha conocido la noticia de que muere José Antonio Pardellas Casas a los 88 años, dejando un vacío irremplazable en la historia de la radio y la televisión de las Islas. Nacido en Vigo en 1938, pero canario de corazón y trayectoria, Pardellas fue mucho más que un periodista; fue el arquitecto de la modernización audiovisual en Canarias y el hombre que popularizó internacionalmente la singularidad horaria de nuestra región.
Premio Canarias de Comunicación en 2010, el máximo reconocimiento otorgado por el Gobierno autonómico, y Premio Taburiente por la Fundación DIARIO DE AVISOS en 2017.
Trayectoria de José Antonio Pardellas
La figura de Pardellas es fundamental para entender la evolución de los medios en el archipiélago. Su carrera comenzó en 1958 en Radio Juventud de Canarias, donde compartió micrófonos con nombres que hoy son instituciones, como César Fernández Trujillo y Paco Padrón. Sin embargo, su gran salto a la memoria colectiva se produjo en 1964.
Tras obtener su plaza en Radio Nacional de España (RNE) por oposición, Pardellas hizo historia al convertirse en el primer locutor-presentador de televisión en Canarias. Entre 1964 y 1978, fue el rostro encargado de conducir el informativo Telecanarias, una labor que compaginaba con transmisiones exteriores y su imparable actividad en las ondas. Su elegancia ante la cámara y su rigor informativo marcaron el camino para las generaciones posteriores de periodistas canarios.
El impulsor de “una hora menos en Canarias”
Uno de los hitos más curiosos y celebrados de su biografía es su papel en la proyección exterior de las Islas. Durante su etapa de colaboración con el programa Protagonistas de Luis del Olmo, fue el propio José Antonio Pardellas quien propuso que se indicara sistemáticamente la diferencia horaria del archipiélago. De este modo, la frase “una hora menos en Canarias” se integró en el ADN de la radio española, convirtiéndose en un símbolo de identidad que todavía hoy perdura.
Su capacidad de gestión no pasó desapercibida para los altos directivos de la comunicación en España. En 1981, fue nombrado director regional de RNE en Canarias, cargo que ocupó hasta 1994. Durante este periodo, lideró la compleja fusión entre Radio Nacional y Radio Cadena Española en las islas, un éxito organizativo que le valió ser llamado a Madrid para repetir el proceso en todo el territorio nacional como director de la Red de Emisoras Territoriales en Prado del Rey.
Premios y legado literario en la radio
La excelencia de su trabajo fue reconocida con los galardones más prestigiosos del sector, entre ellos el Premio Ondas a la trayectoria profesional y mejor locutor de radio. A este se sumó el Premio Canarias de Comunicación en 2010, el máximo reconocimiento otorgado por el Gobierno autonómico, subrayando su papel esencial como cronista de nuestra realidad.
Además de su labor frente al micrófono, Pardellas fue un académico y autor prolífico. Desde 2008, era miembro de la Academia Española de las Ciencias de la Radio, compartiendo mesa con figuras como Luis María Ansón y Jesús Quintero. Su pasión por las ondas quedó plasmada en sus libros ‘Oh, la Radio!’ y ‘Hermana Radio’, donde recopiló anécdotas, vivencias y entrevistas que hoy constituyen un tesoro documental para la historia de la comunicación en Canarias.
En 2017, recibía el Premio Taburiente de la Fundación DIARIO DE AVISOS en reconocimiento a su trayectoria.
Un analista activo hasta el final
A pesar de su dilatada carrera, Pardellas nunca se alejó del todo del periodismo. En los últimos años, era habitual verle y escucharle como contertulio y analista en programas como 59 segundos de TVE, Buenos Días en la Televisión Canaria o en las ondas de Canarias Radio. Su voz, siempre pausada y cargada de contexto, seguía siendo un referente para entender la actualidad política y social de las islas.
Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de La Laguna y máster en Dirección de Empresas Audiovisuales, Pardellas representaba la unión perfecta entre la formación académica y la intuición periodística. Su fallecimiento supone el cierre de una época dorada de la comunicación, aquella en la que la radio se hacía con vocación de servicio público y la televisión empezaba a asomarse a los hogares canarios por primera vez.
La redacción de Diario de Avisos se une al dolor de sus familiares y amigos, recordando la figura de un hombre que, por encima de todo, amó su profesión y su tierra, asegurándose de que la voz de Canarias se escuchara siempre alta, clara y a su hora.
















