La Sinfónica de Tenerife visitará este verano por primera vez Países Bajos, donde el 9 de julio ofrecerá un concierto en el Concertgebouw de Ámsterdam, una de las salas más prestigiosas del mundo. Será además la primera salida internacional de la orquesta en los últimos 17 años, tras su anterior gira en Pekín. La actuación forma parte de la programación estival del auditorio neerlandés y cuenta con el apoyo de Turismo de Tenerife, en una cita de especial relevancia dentro de la proyección internacional de la formación.
VEGA, FALLA, RODRIGO Y RAVEL
La orquesta estará dirigida por Pablo González y contará con el guitarrista Rafael Aguirre como solista en el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, dentro de un programa titulado Spanish Summer Night. La propuesta reúne obras de Laura Vega -con Riojana-, música de El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla, de quien se conmemora el 150º aniversario de su nacimiento, y el célebre Bolero de Maurice Ravel.
Estos y otros detalles fueron expuestos ayer por el vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso; el director gerente del Patronato Insular de Música, Daniel Broncano; la consejera delegada de Turismo de Tenerife, Dimple Melwani, y el consejero insular de Cultura, y presidente del Patronato Insular de Música, José Carlos Acha.
La actuación en el Concertgebouw se enmarca en un momento especialmente significativo para la Sinfónica de Tenerife, que ha alcanzado máximos históricos de asistencia y reforzado su actividad artística y socioeducativa con más de un centenar de acciones cada temporada. En este contexto, la presencia en Ámsterdam, destacaron desde la Corporación insular, consolida el proceso de recuperación de su proyección exterior y su posicionamiento en circuitos internacionales.
“Este concierto posiciona a Tenerife en uno de los grandes escaparates culturales de Europa”, apuntó Lope Afonso durante la presentación. “La cultura también construye imagen, prestigio y proyección exterior, y esta cita asocia el nombre de la isla a la excelencia y la calidad”.
“El debut en el Concertgebouw -indicó Broncano- culmina una etapa de recuperación de la presencia internacional de la orquesta. Supone un paso de enorme valor simbólico y artístico, y confirma que la Sinfónica de Tenerife puede estar presente en los circuitos internacionales más exigentes con una propuesta propia y ambiciosa”.





