El Gobierno central desveló ayer, en una reunión celebrada a primera hora entre el Ministerio de Sanidad y el de Política Territorial con el Ejecutivo canario en Madrid, que el crucero afectado por el brote de hantavirus finalmente no atracará en el Archipiélago, sino que “solo fondeará”, por lo que la evacuación de los pasajeros se efectuará con una lancha o una nave nodriza. A la reunión acudió la ministra de Sanidad, Mónica García, y el de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, así como el presidente canario, Fernando Clavijo, quien trasladó el anuncio al salir de la cita, si bien insistió en que su Ejecutivo sigue sin estar de acuerdo con que llegue a las Islas, aunque prefiere el fondeo. “Creemos que una muy buena noticia porque los vectores de posible contagio y de riesgo se disminuyen y, por lo tanto, la evacuación de esos pasajeros va a ser con una lancha o una nave nodriza que pueda ir, recogerlos, trasladarlos y llevarlos al aeropuerto”, añadió. También pidió al Gobierno central que el crucero esté “el menor tiempo posible” en las costas del Archipiélago y que, una vez se produzca el desembarco de todos los pasajeros, se dirija a Países Bajos, al que pertenece.
Tras la reunión de la mañana, el ministro de Política Territorial defendió ante los medios que el operativo previsto se desarrollará “con absoluta seguridad” y apeló a la tranquilidad de la ciudadanía canaria al asegurar que “no va a haber contacto con la población”. “La evidencia científica debe primar”, recalcó Torres, quien insistió en que todas las actuaciones se están diseñando siguiendo criterios sanitarios y bajo coordinación de expertos epidemiólogos.
Por su parte, el viceconsejero de Presidencia y portavoz del Gobierno isleño, Alfonso Cabello, indicó anoche que, tras mantener una reunión de coordinación con varios estamentos del Gobierno de España, aviones de Estados Unidos, Reino Unido y España trasladarán este domingo a sus ciudadanos actualmente a bordo del MV Hondius, una vez lleguen a Tenerife y sean evacuados del buque que procede de Cabo Verde.
Tras la confirmación de los vuelos de EE.UU. y Reino Unido (el de España ya había sino anunciado el miércoles), se sigue a la espera de que el resto de estados implicados -hay ciudadanos de 23 nacionalidades en el crucero- confirmen este viernes si desplazan aeronaves para evacuar a sus compatriotas.
En la reunión, el Ejecutivo central trasladó al autonómico que el estado de salud de los pasajeros y de la tripulación es “bueno, dentro de la situación» y que ninguno presenta síntomas desde el 28 de abril.
Además, informó de que el Servicio Canario de la Salud ya ha activado el protocolo ante enfermedades infecciosas, lo que implica la coordinación entre la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (Uatam) del Hospital Universitario de La Candelaria, el Servicio de Urgencias Canario y el resto de organismos implicados. Canarias dispone de una de las 26 camas Uatam existentes en España, repartidas en 16 hospitales.
Actualización del estado de salud
Además, el seguimiento sanitario del barco se realizará mediante la denominada declaración marítima sanitaria (DMS), un documento obligatorio que el buque debe remitir periódicamente a Sanidad Exterior con la situación clínica de cada pasajero y tripulante. De este modo, y según detalló, ya se ha recibido una primera declaración, a las 72 horas, y durante los próximos días seguirán llegando nuevas actualizaciones, cada doce horas.
No obstante, reseñó que el protocolo definitivo para la llegada y evacuación de los pasajeros todavía se está ultimando por parte de Sanidad Exterior, la Delegación del Gobierno, la Autoridad Portuaria y Capitanía Marítima, y comprende desde que los tripulantes se bajan del barco hasta que se sienten en el avión. Está por determinar aún las “barreras de contención”, dijo Cabello, durante el traslado desde el barco hasta los aviones y mencionó incluso la posibilidad de utilizar “guaguas burbuja” para mover a los pasajeros sin contacto exterior.







