El CD Tenerife ya está en la Liga Hypermotion. Poco menos de un año tardó el conjunto de Álvaro Cervera en retornar a la categoría perdida el 10 de mayo de 2025. Entre esos días ha habido mucho trabajo, mucho esfuerzo, alegrías importantes y algún sinsabor, pero pocas dudas.
Si ya la pasada campaña el equipo, pese a su desastrosa actuación, siempre tuvo el respaldo de su gente, en este curso liguero los aficionados blanquiazules han demostrado que a sentimiento no les gana nadie. Su respaldo ha sido clave, dentro y fuera de la Isla y ayer hubo premio para todos.
Desde muchas horas antes en los alrededores del Heliodoro ya había un ambiente festivo que se incrementó con la llegada de los jugadores al estadio y explotó cuando se conoció el gol del Osasuna Promesas en Vigo. Luego vendría la confirmación del triunfo del filial navarro y la tembladera.
Los cánticos de la calle Ángel Arocha se escuchaban hasta dentro del coliseo blanquiazul y conforme se fue acercando la hora del partido se trasladaron dentro, a ritmo de Nueva Línea, de Quevedo, de Marejada y de muchos clásicos que se apagaron cuando empezó a sonar el himno del centenario y luego el de toda la vida. Pasillo al campeón, al merecido campeón, al mejor equipo de la categoría.







