El tiempo da un vuelco absoluto en el Archipiélago. El calor en Canarias volverá a marcar la pauta meteorológica de este domingo, 24 de mayo, con un ascenso térmico tan anómalo como peligroso para esta época del año. Ante la gravedad de los últimos informes predictivos, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha tomado la determinación firme de declarar la situación oficial de prealerta en todo el territorio autonómico. Esta medida de urgencia comenzará a aplicarse de forma oficial a partir de las 11:00 horas de este domingo, instante en el que los termómetros iniciarán una escalada progresiva y sofocante que afectará de manera directa a las siete islas del archipiélago.
La resolución de la administración pública responde de forma estricta a los modelos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Para garantizar la seguridad ciudadana y la coordinación de los recursos públicos en los diferentes cabildos y ayuntamientos, el Ejecutivo regional ha ordenado la aplicación inmediata del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA). Este protocolo legal se activa únicamente ante repuntes de temperaturas capaces de comprometer la salud y la rutina habitual de la población.
Prealerta por calor en Canarias: Fuerteventura y Lanzarote bajo aviso extremo
El principal foco de preocupación de este episodio de calor en Canarias se concentra de forma alarmante en la provincia oriental. Los pronósticos de los técnicos meteorológicos confirman que las islas de Fuerteventura y Lanzarote registrarán un impacto térmico severo, con valores que van a alcanzar, e incluso superar de manera puntual, los 37°C.
La influencia directa de una masa de aire sahariana será la responsable de este repunte crítico. Los termómetros castigarán con especial dureza a las localizaciones del interior situadas en la mitad sur de ambas islas majorera y conejera.
Por su parte, la isla de Gran Canaria se enfrenta a una coyuntura climática igualmente compleja. En este territorio, las estimaciones oficiales de la Aemet indican que las temperaturas máximas podrán rebasar con total facilidad la barrera de los 34°C. Este ambiente asfixiante afectará de forma preferente a los sectores del interior de la geografía grancanaria, así como a toda la vertiente sur y a aquellas laderas orientadas hacia los puntos cardinales sur y oeste.
¿Qué zonas sufrirán las temperaturas más altas en Tenerife y el oeste?
La provincia occidental tampoco conseguirá escapar de los efectos de este fuerte calor en Canarias. En las vertientes de Tenerife y de La Gomera, el aviso oficial de emergencias específica que las temperaturas máximas se situarán por encima de los 32°C. Esta anomalía térmica incidirá con un vigor mucho mayor en las áreas correspondientes a las medianías y las zonas altas de cumbre, afectando principalmente a las laderas orientadas hacia el sector sur de ambas islas, donde la insolación y el estancamiento del aire cálido elevarán de manera drástica la sensación de bochorno.
En los territorios ubicados más al oeste del mapa autonómico, representados por El Hierro y La Palma, el informe oficial detalla que el fenómeno atmosférico actuará con una intensidad ligeramente menor en comparación directa con las islas centrales y orientales. A pesar de registrar una menor severidad ambiental, los modelos advierten de que las temperaturas máximas tocarán o superarán los 30°C en las horas centrales del día. Este registro caluroso se focalizará en el entorno de las medianías y cumbres del nordeste herreño, además de en toda la vertiente oeste de la isla bonita.
Ante la inminencia de este riesgo moderado para la salud de los ciudadanos, el Ejecutivo autonómico ha emitido un llamamiento urgente a la responsabilidad individual de residentes y turistas. Los servicios de rescate recuerdan la obligación de seguir minuciosamente las pautas de autoprotección: mantener una hidratación constante mediante el consumo de agua, evitar por completo las exposiciones prolongadas al sol en las horas centrales del día y reducir al mínimo los esfuerzos físicos severos al aire libre. Asimismo, se pide extremar la vigilancia sobre los colectivos vulnerables, especialmente ancianos, niños y personas con patologías respiratorias o cardiovasculares crónicas.






