“Por primera vez en 60 años cerramos por vacaciones, un mes forzado ante la situación insostenible a la que nos somete unas obras mal planificadas por el Ayuntamiento de Santa Cruz, que dificultan el acceso de clientes al restaurante, unido al ruido y el polvo. Estas obras ponen en peligro la subsistencia de diez familias y, por tanto, la continuidad de un negocio tradicional. Por ello, pedimos al Consistorio que las acabe cuanto antes”.
Así de contundente se manifestó ayer Javier Lu Sin, propietario del restaurante China, ubicado en la avenida de Anaga, quien lanzó un SOS ante una situación que se demora hace casi un año. “Las obras empezaron en julio de 2025 y aún continúan, un hecho que ha derivado en pérdidas económicas para el negocio y que nos lleva a replantar su cierre definitivo”, apuntó.
Lu Sin recordó que ha presentado cuatro reclamaciones al Ayuntamiento “sin respuesta”, salvo la de poner dos carteles en la entrada al local, por unas obras que “nos están arruinando por mala gestión”. Por ello, no descarta denunciar al Consistorio por “responsabilidad patrimonial ante los daños sufridos en caso de que en un mes no haya una solución”.
Por su parte, el concejal de Obras, Javier Rivero, añadió que “en ningún momento se ha cortado el acceso al restaurante China. La obra no se terminará en un mes, pero vamos a intentar terminar el pavimento en el frente del negocio para minimizar los problemas”.
La ejecución de estas obras, que transformarán la avenida en un paseo peatonal más moderno, se prevé retrasar unos seis meses y costará un millón de euros más, debido a problemas con la cimentación para construir dos miradores, a lo que se ha unido el hallazgo de una antigua tubería de la Refinería y, por otra parte, una línea de media tensión en mal estado.





