visita del papa

Ni el calor ni las largas horas de espera pudieron con la devoción por el papa León XIV en Tenerife

Un total de 35.000 personas se congregaron en el puerto de Santa Cruz para asistir a la eucaristía oficiada por León XIV, su último gran acto en España
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

Ni el calor ni las largas horas de espera pudieron con la devoción de las 35.000 personas que se congregaron ayer en el puerto de Santa Cruz de Tenerife para asistir, bajo un sol de justicia, a la misa oficiada por el papa León XIV en el último gran acto de su visita a España.

La eucaristía comenzó con cerca de una hora de retraso, pasadas las 13.00 horas, por lo que transcurrió bajo el intenso calor de pleno mediodía, convirtiéndose el público en una marea de sombreros, gorras y abanicos, con decenas de voluntarios repartiendo miles de botellas de agua entre los asistentes.

Muchas horas de espera, ya que las primeras personas accedieron al recinto sobre las 08.30 de la mañana, cargados de emoción y expectación ante la visita de un papa por primera vez en la historia de Canarias.

La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

La mayoría eran grupos de diferentes parroquias, tanto de Tenerife como del resto de islas de la provincia, pero también había familias enteras, jóvenes y niños, todos movidos por la fe y la oportunidad única de poder estar en la eucaristía de un papa.

Como Ana María García e Irene Gómez, dos amigas que madrugaron mucho para acudir desde la Victoria de Acentejo. “Nos levantamos a las cinco de la mañana. Vinimos en una guagua con un grupo de 107 personas, todas del pueblo”, explicaba Ana María, quien afirmaba que poder estar en esta misa suponía para ella “una cosa única que creo que nunca más voy a ver”. “Este día es muy bonito, la emoción de ver al papa, porque nunca ha venido uno a Tenerife”, añadió Irene.

La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

La mañana se presentaba larga, pero las dos vinieron bien preparadas con una mochila “con todo lo necesario para aguantar la espera, con bocadillo de tortilla, agua, galletitas, fruta… para pasar el día, hasta un bocadillo para el papa le traemos si quiere”, bromeaba Ana María.

Y es que las previsiones de altas temperaturas ayer hicieron que todos los asistentes vinieran cargados de sombreros, protector solar y hasta paraguas. Desde la organización, los voluntarios también repartieron gorras y botellas de agua, que volaban de las manos.

La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

Aún así, lamentablemente, durante el desarrollo de la misa Cruz Roja tuvo que intervenir en varias ocasiones por desmayos o lipotimias de personas mayores, tras tanta horas bajo el sol.

Pero el acto no solo congregó a residentes en la provincia tinerfeña, sino también a gente de fuera del Archipiélago que vino a la Isla expresamente para poder estar presente en este hecho histórico. Como Irma Cecilia Fuentes, la superiora general de las hermanas belemitas, hijas del Sagrado Corazón de Jesús, que viajó desde Bogotá (Colombia). “Esto es un ambiente muy bello, de mucha fe, de mucha alegría, de un encuentro de Dios. Yo creo que la venida del Santo Padre es como ver la presencia de Dios en este pueblo. Es una gracia que el papa se haya acercado a Tenerife”, afirmó.

La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

Desde aquí, las hermanas continúan a Roma, ya que están pidiendo “la canonización de nuestra beata Madre Encarnación Rosal. Entonces, le entregaremos al papa unas firmas de los fieles pidiendo su canonización”.

La espera, que se iba alargando por el retraso acumulado en los actos previos, estuvo amenizada por las actuaciones de Los Sabandeños, que hicieron vibrar a todo el público, el grupo Guan Magec y cerró el clásico Ave María interpretado por Chago Melián, mientras en el altar diseñado por el arquitecto Alejandro Beautell se ultimaban los últimos detalles para recibir a León XIV.

La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez
La eucaristía de despedida del papa León XIV reunió a unos 35.000 fieles en una jornada de intenso calor. | Sergio Méndez

Los nervios comenzaron a crecer cuando a través de las pantallas gigantes instaladas se pudo ver que el papamóvil estaba ya recorriendo las calles de Santa Cruz y se acercaba al puerto, que lo recibía al ritmo de un tajaraste.

El vehículo, con el papa a bordo, hizo su entrada por uno de los laterales del recinto portuario y recorrió algunos de los pasillos antes de ir hacia el altar, mientras sonaba el tema que ha acompañado a León XIV durante su visita a España y los miles de asistentes le saludaban con entusiasmo. A partir de ahí, a lo largo de más de una hora se desarrolló la eucaristía con gran solemnidad y devoción.

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