Las festividades veraniegas arrancan en el archipiélago con uno de los eventos más multitudinarios y complejos del calendario anual. Para garantizar el correcto desarrollo de las actividades, la Policia Canaria ha anunciado la puesta en marcha de un dispositivo de seguridad especial que reforzará la vigilancia en múltiples municipios del archipiélago durante la celebración de la emblemática ‘Noche de San Juan’. Este despliegue masivo responde a la necesidad de aumentar la prevención en una jornada marcada históricamente por las grandes aglomeraciones y el uso intensivo del fuego en espacios públicos y costeros.
Los agentes autonómicos trabajarán en estrecha cooperación con las distintas fuerzas municipales y los servicios de emergencias locales. La meta principal de esta campaña extraordinaria es blindar la integridad de los ciudadanos y asegurar que la tradición no se convierta en una emergencia civil.
Municipios clave bajo el foco de la Policia Canaria
El operativo especial diseñado para esta edición no se limitará a una cobertura genérica, sino que centrará sus recursos humanos y materiales en los puntos geográficos que registran los mayores índices de concentración ciudadana en las islas. La Policia Canaria ha confirmado que mantendrá una presencia activa y fija en localidades estratégicas de cuatro islas diferentes, coordinándose de forma directa con los planes de contingencia aprobados por cada ayuntamiento.
Las zonas de actuación preferente donde se intensificarán los patrullajes e inspecciones de seguridad comprenden los siguientes municipios:
- Arucas, en la isla de Gran Canaria.
- Icod de los Vinos, en el norte de Tenerife.
- Vallehermoso, en la isla de La Gomera.
- Tazacorte, en la isla de La Palma.
En estos entornos, los agentes vigilarán tanto los accesos a las principales playas y plazas como las zonas perimetrales propensas al encendido de hogueras. El objetivo es evitar incidentes derivados del consumo de alcohol en la vía pública y supervisar el aforo en las áreas de máxima concurrencia.
Restricciones en hogueras, pirotecnia y prevención de riesgos
El Cuerpo General de la seguridad autonómica insiste en que la diversión no puede estar reñida con la responsabilidad individual. Por ello, se ha hecho un llamamiento explícito para seguir a rajatabla todas las directrices emitidas por el centro de coordinación de emergencias 112 Canarias y las normativas específicas dictadas por los bandos municipales. Las directrices de este año son especialmente rigurosas en lo que concierne al manejo del fuego y elementos explosivos.
Entre las prohibiciones e indicaciones fiscales que los agentes controlarán sobre el terreno destaca la obligatoriedad de realizar las tradicionales hogueras única y exclusivamente en aquellos espacios públicos o privados que cuenten con la autorización expresa del consistorio local. Queda terminantemente prohibido el empleo de combustibles líquidos inflamables o acelerantes químicos para encender las llamas, debido al alto riesgo de deflagración y quemaduras graves. Asimismo, los cuerpos de seguridad recuerdan que es imperativo mantener una distancia de seguridad prudencial respecto a las fogatas y realizar un uso completamente responsable y moderado del material pirotécnico, respetando los horarios y las zonas habilitadas para su detonación.
Coordinación integral con el 112 Canarias ante emergencias
El éxito del dispositivo nocturno radica en la velocidad de respuesta de las patrullas ante cualquier altercado o accidente. El centro de mando de las fuerzas del orden estará conectado en tiempo real con las salas operativas del servicio de emergencias general de la comunidad autónoma. Ante cualquier conato de incendio descontrolado, agresión física o problema sanitario, se recuerda a la población la necesidad de alertar de forma inmediata a través del teléfono único de emergencias 112.
La presencia añadida de las patrullas autonómicas servirá para agilizar los corredores de evacuación y garantizar que los vehículos de extinción de incendios o las ambulancias puedan acceder sin contratiempos a las zonas costeras, habitualmente saturadas por el tráfico vehicular durante esta festividad. El acatamiento de las órdenes de los agentes es obligatorio, y el cuerpo avisa que se sancionará cualquier conducta que ponga en peligro la seguridad colectiva.






