Se viven horas de impacto y horror por los terremotos seguidos de Venezuela y aún pasarán semanas para captar bien las consecuencias. Sin embargo, las escenas que ahora invaden las televisiones y redes sociales del mundo se han convertido en habituales en lo que va de siglo XXI, con numerosos temblores telúricos y tsunamis que han dejado un enorme reguero de víctimas mortales y de otro tipo.
De todos, destaca, sin duda, el sismo de magnitud 7,0 que arrasó buena parte de Haití el 12 de enero de 2010 y que dejó la escalofriante cantidad de 316.000 personas muertas, según cálculos del gobierno.
Destaca también el sismo de 7,9 del 12 de mayo de 2008 en el este de Sichuan, China, que causó 87.500 muertes, así como las 80.000 del 8 de octubre de 2005 por un terremoto de 7,6 en Cachemira (Pakistán).





