economÍa

“La incertidumbre es el peor de los aranceles: las relaciones de confianza importan más que nunca”

La consejera delegada de ICEX España analiza en esta entrevista el papel de Canarias en la estrategia de internacionalización española y los principales retos y oportunidades de su economía exterior
“La incertidumbre es el peor de los aranceles: las relaciones de confianza importan más que nunca”
Elisa Carbonell, consejera delegada de ICEX España. / Fran Pallero

Elisa Carbonell Martín, consejera delegada de ICEX España Exportación e Inversiones -organismo público dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa encargado de impulsar la internacionalización de las empresas españolas-, visitó estos días Tenerife con motivo de su participación en el Congreso de Vinos Insulares, así como para seguir los avances del Plan de Alto Impacto en Competitividad, orientado a reforzar la resiliencia de las empresas españolas en un contexto marcado por la política arancelaria. En un escenario global caracterizado por la incertidumbre y la inestabilidad, analiza en esta entrevista el papel de Canarias en la estrategia de internacionalización española y los principales retos y oportunidades de su economía exterior.

-¿Qué peso tiene Canarias dentro de la estrategia de internacionalización de España?
“El Archipiélago presenta datos muy positivos. Las exportaciones canarias registraron en 2025 un crecimiento del 15% respecto al año anterior, una cifra que refleja el dinamismo del tejido empresarial de las Islas y su creciente orientación hacia los mercados internacionales. Ese crecimiento también se traduce en una participación cada vez más activa en las actividades y programas que desarrolla ICEX. Nosotros trabajamos mediante convocatorias abiertas, por lo que cualquier empresa puede acceder a nuestros servicios y herramientas de apoyo a la internacionalización. Ahora bien, sí es cierto que mantenemos una sensibilidad especial hacia la realidad insular. La distancia geográfica, la fragmentación territorial y determinados costes asociados a la insularidad son factores que debemos tener presentes a la hora de diseñar políticas de apoyo a la internacionalización”.

-¿En qué sectores está evolucionando la economía exportadora de las Islas?
“Lo primero que destacaría es la progresiva diversificación de la economía exportadora canaria. Tradicionalmente determinados sectores han tenido un peso muy importante, pero en los últimos años estamos viendo cómo aparecen nuevas actividades con una creciente vocación internacional. El sector energético sigue teniendo una relevancia destacada, pero también observamos un crecimiento interesante en actividades industriales, en determinados segmentos vinculados a la maquinaria y, por supuesto, en toda la cadena agroalimentaria”.

-Pese al incremento de los ingresos por ventas de productos y mercancías en el exterior, los datos apuntan a una reducción del número de exportadores regulares en Canarias. ¿Es esta una tendencia preocupante?
“Es un dato que debemos observar con atención. Algunas empresas han podido optar por concentrar de nuevo su actividad en el mercado nacional, en un contexto en el que la economía española mantiene un buen comportamiento y operar en el mercado interno puede parecer más sencillo. Al mismo tiempo, la internacionalización es cada vez más compleja, con más incertidumbre, exigencias regulatorias y costes. Por eso nuestro objetivo es ampliar la base de exportadores regulares, de forma que la internacionalización sea una estrategia estable y sostenida en el tiempo, no algo puntual”.

-Venimos de años marcados por la pandemia, la inflación, las tensiones geopolíticas… ¿Cómo afecta esa incertidumbre a un territorio como este?
“Siempre digo que la incertidumbre es el peor de los aranceles, porque incluso cuando una empresa puede asumir costes adicionales, lo más difícil es la falta de previsibilidad. Cada vez resulta más complicado planificar a largo plazo y muchas decisiones se revisan constantemente por la rapidez de los cambios. Esto obliga a las empresas a ser más flexibles y adaptables. En este contexto, las relaciones de confianza son más importantes que nunca: las empresas con vínculos sólidos con sus clientes o socios internacionales afrontan mejor esta etapa, al permitir compartir costes y buscar soluciones conjuntas”.

-La celebración del Congreso de Vinos Insulares coincide con un descenso del 12% en las exportaciones de vino canario a Estados Unidos tras la entrada en vigor de nuevos aranceles. ¿Preocupa esta situación al subsector?
“En cierta medida era previsible. Cuando aumentan los costes de acceso a un mercado como Estados Unidos, es lógico que determinadas exportaciones se resientan. Lo importante no es solo el dato puntual, sino la capacidad de reacción de las empresas, que están mostrando una notable adaptación. Muchas bodegas han mantenido parte de su posicionamiento gracias a relaciones construidas durante años y a una estrategia basada en la diferenciación y el valor añadido, mientras que otras han diversificado mercados. Esto demuestra que competir únicamente en precio hace a las empresas más vulnerables, mientras que la calidad, la marca o la singularidad ofrecen más herramientas para resistir”.

-¿Qué fortalezas tienen los vinos de aquí para competir en el exterior?
“Muchas, y muy alineadas con las tendencias internacionales. Hoy los consumidores buscan autenticidad, origen, historia y productos con personalidad propia, y los vinos canarios cuentan con atributos muy diferenciadores: variedades autóctonas, un territorio volcánico singular y una tradición vitivinícola rica. Todo ello permite construir una narrativa potente en los mercados internacionales. Además, encajan bien con la creciente demanda de vinos más frescos y ligados a la identidad del territorio. Por eso vemos un potencial importante para consolidar su presencia en segmentos especializados y de alto valor añadido”.

-El Archipiélago lleva años reivindicando su papel como puente entre Europa y África. ¿Estamos más cerca de alcanzar ese objetivo?
“Creo que sí. Además, España y Canarias se están consolidando como una puerta de entrada para empresas internacionales que quieren acceder no solo al mercado español, sino también al conjunto de la Unión Europea. También ocurre en sentido inverso. Hay empresas que utilizan España como punto de apoyo para acceder a mercados iberoamericanos o africanos. Esa capacidad de conexión es una fortaleza que debemos seguir desarrollando”.

-Sin embargo, las exportaciones canarias hacia África apenas representaron el 5,5% del total en 2025. ¿Qué frena a las empresas a la hora de dar ese paso?
“Porque las empresas, en términos generales, buscan certidumbre. Cuando una empresa decide internacionalizarse no solo valora la distancia geográfica. También analiza la estabilidad regulatoria, la seguridad jurídica, la facilidad para hacer negocios, la logística o la previsibilidad de las condiciones de mercado. Europa ofrece muchas de esas certezas. Eso no significa que África no ofrezca oportunidades. Al contrario. Existen países africanos que están creciendo con fuerza y que presentan perspectivas muy interesantes para determinados sectores. Ahora bien, construir relaciones económicas sólidas lleva tiempo. No basta con la proximidad geográfica. Es necesario generar confianza, conocimiento mutuo y un ecosistema empresarial que facilite las relaciones comerciales y la inversión”.

-La comunidad ha registrado un fuerte crecimiento de la inversión extranjera, con un aumento superior al 137% en el primer semestre. ¿Qué tipo de inversiones deben ser prioritarias para las Islas?
“Nuestra estrategia busca atraer inversiones que contribuyan a la transformación del tejido productivo y generen un impacto positivo a largo plazo. Prestamos especial atención a sectores vinculados a la transición ecológica, la transformación digital y actividades estratégicas como las ciencias de la vida, la biotecnología, la economía circular, el foodtech o las tecnologías de alto valor añadido. No buscamos únicamente atraer capital, sino proyectos que generen empleo cualificado, innovación, transferencia de conocimiento y nuevas capacidades productivas. En ese sentido, Canarias está obteniendo resultados muy positivos y es una de las regiones ultraperiféricas europeas que más inversión extranjera directa productiva está atrayendo”.

-El audiovisual se ha convertido en uno de los subsectores más dinámicos en Canarias. ¿Cómo valora su evolución?
“El audiovisual español vive un momento extraordinariamente positivo y Canarias tiene un papel cada vez más relevante en ese crecimiento. La industria gana presencia internacional, participa en festivales y recibe un reconocimiento creciente por la calidad de sus producciones y profesionales. Es un éxito que responde a años de trabajo, a un talento creativo sólido y a una industria que ha sabido profesionalizarse e internacionalizarse. Canarias forma parte de esa evolución gracias a su talento, infraestructuras, incentivos y capacidad para atraer producciones internacionales”.

-Existe un debate creciente sobre el impacto de la inversión extranjera. Hay quienes consideran que no siempre se traduce en beneficios para la población local. ¿Cómo responde a esa percepción?
“Cuando hablamos de inversión extranjera desde ICEX nos referimos fundamentalmente a inversión productiva o Greenfield: empresas que abren centros de producción, laboratorios o instalaciones que generan actividad económica y empleo. Este tipo de inversión tiene un impacto positivo evidente porque crea empleo, introduce nuevas capacidades, genera transferencia de conocimiento y contribuye a diversificar la economía. Quizá haya que mejorar la comunicación sobre sus efectos, ya que a veces sus beneficios no son inmediatamente visibles para la ciudadanía, pero son reales y relevantes”.

-Otro de los asuntos que ha generado muchos interrogantes es el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. ¿Qué valoración hace ICEX de este acuerdo?
“Nuestra valoración es positiva. Creemos que el acuerdo abre oportunidades relevantes para las empresas españolas, aunque entendemos las inquietudes que puede generar en algunos sectores. La experiencia demuestra, sin embargo, que España ha sabido aprovechar los procesos de apertura económica y adaptarse con éxito a los grandes acuerdos comerciales. Además de facilitar las exportaciones, este tipo de acuerdos permite diversificar proveedores y acceder a insumos en mejores condiciones, mejorando la competitividad. Creo, además, que nos obligan a reflexionar sobre dónde queremos competir y cómo queremos posicionarnos internacionalmente. España no puede basar su estrategia únicamente en competir por precio. Tenemos que hacerlo a través de la calidad, la innovación, la tecnología, la sostenibilidad y la diferenciación de nuestros productos”.

-La inteligencia artificial se ha convertido en una de las grandes transformaciones empresariales. ¿Qué impacto puede tener en la internacionalización?
“Creo que puede tener un impacto muy significativo en la competitividad empresarial. Desde ICEX estamos muy atentos a su evolución y promoviendo su incorporación en las empresas. Por ahora, muchas la están utilizando para optimizar procesos internos, automatizar tareas administrativas o mejorar la gestión de la información, lo que supone un primer nivel de transformación. Pero a medida que madure veremos aplicaciones más profundas en ámbitos como la producción, la logística, la atención, el análisis de mercados o la toma de decisiones”.

-¿Está preparada la pyme para asumir esa transformación?
“Ese es uno de los grandes retos. La inteligencia artificial ofrece enormes oportunidades, pero también exige conocimiento, formación y capacidad de adaptación. No todas las empresas pueden incorporarla al mismo ritmo, por lo que es fundamental acompañar a las pymes en este proceso. La clave es que se convierta en una herramienta al servicio de la empresa y no en una barrera. Si lo conseguimos, puede ser un gran factor de competitividad para la internacionalización de las pymes en los próximos años”.

TE PUEDE INTERESAR