El verano en Canarias suele venir acompañado de intensas olas de calor, días de calima y noches tropicales en las que el termómetro no baja de los 20 grados. Con el precio de la electricidad al alza, encender el aire acondicionado de forma continua no siempre es una opción viable para el bolsillo. Afortunadamente, existen varios métodos tradicionales y científicos para enfriar tu casa.
La arquitectura y los hábitos diarios juegan un papel crucial en la climatización pasiva de una vivienda. Según los expertos en eficiencia energética del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la clave principal reside en impedir que el calor entre en la vivienda durante las horas de máxima insolación y potenciar la ventilación cruzada cuando las temperaturas exteriores caen.
Aplicando pequeños cambios en las rutinas del hogar, es posible reducir la temperatura interior entre tres y seis grados centígrados, mejorando el confort térmico sin disparar la factura de la luz.
1. El método de la persiana bajada: blindar la casa del sol
El error más común en las viviendas de las Islas es dejar las ventanas abiertas durante el día “para que corra el aire”. Cuando la temperatura exterior supera los 30 grados, lo único que se consigue es introducir aire caliente. La regla de oro es cerrar ventanas, bajar persianas y correr cortinas en las fachadas donde da el sol directo entre las 12:00 y las 18:00 horas. Al aislar la vivienda en las horas críticas, las estancias mantienen el frescor acumulado durante la noche.
2. Ventilación cruzada y nocturna
El momento de abrir la casa llega al caer la tarde o durante la madrugada, cuando el aire exterior se enfría. Para que este método funcione de manera óptima, se debe aplicar la ventilación cruzada: abrir ventanas en lados opuestos de la casa para generar una corriente de aire continua. Si además abres las ventanas de las plantas inferiores y las de las superiores (en caso de viviendas de dos pisos), el aire caliente —que tiende a subir— saldrá de forma mucho más rápida.
3. El truco del ventilador y el hielo para enfriar tu casa
Un ventilador de techo o de pie no enfría el aire, sino que lo mueve, lo que genera una sensación térmica menor al evaporar el sudor de la piel. Sin embargo, existe un truco casero muy efectivo para convertirlo en un climatizador improvisado: coloca un cuenco metálico lleno de hielo y un poco de sal gruesa justo delante del flujo de aire del ventilador. El aire se enfriará al pasar sobre el hielo picado, distribuyendo una brisa fresca por toda la habitación.
4. Cambiar los textiles y usar plantas de interior
Los tejidos pesados como el terciopelo o el poliéster retienen el calor. Durante los meses estivales, se recomienda sustituir las sábanas y fundas de sofá por textiles de algodón o lino, que son materiales transpirables que no acumulan temperatura. Asimismo, colocar plantas de interior como el poto, la cinta o el ficus ayuda a refrescar el ambiente mediante el proceso de transpiración, absorbiendo el calor y humedeciendo el aire de forma natural.
5. Evitar fuentes de calor internas
Los electrodomésticos en funcionamiento son grandes emisores de calor residual. Durante los días de temperaturas extremas en el Archipiélago, conviene limitar el uso del horno, el lavavajillas o la secadora en las horas centrales del día. Además, sustituir las bombillas incandescentes o halógenas que queden en casa por tecnología LED no solo reducirá el consumo eléctrico, sino que evitará que las habitaciones se calienten innecesariamente.






