cultura

Alba Gil Aceytuno: “Disfruto mucho en el escenario de ese intercambio de energía con el público”

La saxofonista canaria ha actuado esta semana en el 61º Jazzaldia, el Festival de Jazz de San Sebastián, dentro del programa 'JazzEñe', que impulsa la Fundación SGAE
La saxofonista grancanaria Alba Gil Aceytuno. / DA

La saxofonista Alba Gil Aceytuno (Las Palmas de Gran Canaria, 1997) ha participado esta semana en el 61º Jazzaldia, el Festival de Jazz de San Sebastián, que culmina este domingo. La artista ha presentado su proyecto en solitario Pleito -con el que el pasado año publicó el disco loscoloresdelaspiedras– con la Fundación SGAE y su programa JazzEñe, la muestra de jazz español para programadores internacionales. De todo ello, y también acerca de su mirada hacia un género que transita por territorios de libertad, habla en esta entrevista.

-Ha acudido a San Sebastián para dar a conocer su propuesta Pleito. ¿Cómo la definiría?
“Es un proyecto de saxofón solo, que se basa sobre todo en la respiración circular. Nace de la idea de intentar que el saxofón se convierta en un instrumento acompañante y no solista, como suele ser el papel que desempeña en el jazz”.

-¿Qué representa para usted la experiencia del escenario?
“Es una parte muy importante de mi trabajo. Me siento muy cómoda tocando y disfruto mucho con ese intercambio de energía con el público”.

-¿Qué desafíos y también qué estímulos halla al presentarse en solitario frente a los que hay al actuar acompañada por otros artistas?
“Uno de los principales desafíos es la concentración que exige encargarme de todo, de la melodía y del acompañamiento. También trabajo con loops, que es un recurso muy delicado y has de ser muy precisa. No puedes apoyarte en nadie si las cosas no marchan bien [ríe]. Es un reto, pero, como digo, lo estoy disfrutando mucho”.

“Me interesa reivindicar la cultura canaria, borrada tantas veces, y abordar con mi música lo que sucede hoy aquí”

-Su presencia en San Sebastián ha venido de la mano de la Fundación SGAE y su muestra ‘JazzEñe’. ¿Cómo valora esta oportunidad de dar a conocer su música más allá de las Islas?
“No siempre es fácil para los músicos de Canarias viajar a la Península. Por muchas razones: la primera es la distancia, que te aparta del circuito nacional. Que me seleccionaran para esta iniciativa es de gran ayuda para darme a conocer en el exterior”.

-El saxofón ha estado en su vida desde siempre. Usted posee formación clásica. ¿De qué manera le ha resultado útil para adentrarse en el ‘jazz’?
“Toqué saxofón clásico hasta los 18 años. Ese aprendizaje me ha aportado la técnica, dominar el instrumento, y también una manera de estudiar. En el clásico todo se desarrolla de forma mucho más metódica”.

-¿Hubo un momento concreto en el que decidió adentrarse en ese terreno de libertad que es el ‘jazz’ o todo fue más bien un proceso paulatino?
“Ha sido una combinación de ambas cosas. Sí que hubo un momento en el que tuve que decantarme por un camino o por otro. Cuando terminé el grado profesional en Las Palmas de Gran Canaria y debí elegir si hacer en el conservatorio superior la carrera de clásico o la de jazz. Pero mi entrada en el jazz también fue poco a poco. Empecé a improvisar por mi cuenta y también con amigos, con los que creé la banda Zumurrud y con los que sigo juntándome para tocar. Comencé a ir a jam sessions, a conocer mejor el lenguaje del jazz, me escogieron en la big band del conservatorio… Muchos pequeños motivos determinaron que acabara dedicándome a esto”.

“Toqué saxofón clásico hasta los 18 años, pero muchas pequeñas decisiones me condujeron hacia el jazz”

-El pasado año publicó ‘loscoloresdelaspiedras’, el primer disco de su proyecto Pleito. ¿Cómo se desarrolla el proceso de composición? ¿Parte de unas ideas muy definidas o todo acaba por tomar forma en el estudio de grabación?
“Al entrar en el estudio llego con todo preparado. En ocasiones parto de ideas que surgen al piano, con una armonía y una melodía. A veces compongo directamente con el saxofón, con esos arpegios y la respiración circular que comentaba. En otros casos es una mezcla”.

-En el disco participan Lajalada y Fajardo. ¿Qué le aportan estas colaboraciones?
“Son músicos que admiro y escucho continuamente. Además, son grandes amigos. Me apetecía compartir con ellos un proyecto como este y también que aportasen su sello, que en los dos casos es tan fuerte”.

-¿A qué responde la presencia de la música tradicional canaria en sus trabajos?
“Esa influencia se revela especialmente en la parte de la percusión. Utilizo diferentes elementos de la percusión tradicional canaria. Es algo que surgió casi de casualidad, porque quería añadirle percusión a mi proyecto y tenía esos elementos en casa. Las lapas vinieron más tarde, cuando aprendí a tocarlas. Me encanta su sonido, encaja con el del saxo. También hay un sentido buscado: reivindicar la cultura canaria, que ha sido borrada en muchas ocasiones, y abordar lo que sucede con nuestro territorio y con el pueblo de las Islas en general”.

TE PUEDE INTERESAR