La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha impuesto una condena de ocho años y seis meses de prisión a un entrenador deportivo de Gran Canaria como autor de un delito continuado de agresión sexual a una menor.
En información facilitada desde el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), la sentencia destaca particularmente la situación de vulnerabilidad de la víctima, que no solo era menor de edad sino que residía sola en la Isla y dependía del ahora condenado como figura de apoyo deportivo y personal.
También recoge que los informes forenses describen un cuadro compatible con estrés postraumático y ansiedad moderada, y que el tribunal valora ese impacto psíquico para fijar la responsabilidad civil.
En hechos que ahora se consideran probados, esta agresión sexial se prolongó entre enero y junio de 2022, cuando el acusado era entrenador de la menor afectada en un equipo de voleibol en Gran Canaria. El tribunal declara probado que, durante esa relación deportiva, el acusado agredió sexualmente en varias ocasiones a la víctima.
De la gravedad de lo sucedido da cuenta que la Sala considere que estos hechos son constitutivos de un delito de agresión sexual con penetración y que se aprecie la continuidad delictiva contemplada en el artículo 74 del Código Penal.
La sentencia subraya además que la prueba de cargo resultó suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia y destaca, entre otros elementos, la coherencia del relato, su persistencia en el tiempo y la existencia de corroboraciones externas.
Además de la referida pena privativa de libertad se le imponen otros nueve años de libertad vigilada, 10 más de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela y guarda, así como para profesiones u oficios con contacto regular y directo con menores durante 15 años.
Asimismo, se obliga al acusado a indemnizar a la víctima con 15.000 euros y se acuerda la prohibición de acercamiento a la víctima a menos de 500 metros y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio durante 15 años.
Lamentablemente, los agresores sexuales de menores de edad buscan trabajos que les facilite una cercanía con sus víctimas y, en el caso concreto del deporte, son numerosos los casos registrados en Canarias, si bien el legislador ha ido respondiendo ante esta tipología delictiva con normas como, dada la elevada reincidencia que presenta, la creación de un registro de condenados por este tipo de crímenes y cuya consulta es obligatoria antes de contratar a una persona para un trabajo donde tenga trato con menores de edad.






