Lo cierto es que lamentablemente no es una novedad, pero siempre será acertado poner énfasis en lo trágicamente habitual de que se acumulen los juicios por agresiones sexuales donde, indefectiblemente, las víctimas son mujeres en su práctica totalidad.
Sirva como botón de muestra que la semana que viene se celebran en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife dos más por sucesos realmente graves, al menos a tenor de las acusaciones presentadas desde la Fiscalía, dado que se dirime en un caso la presunta violación denunciada por una mujer a la que también apalearon tras intentar acabar con la relación y, en el otro, la posible agresión sexual doble a una menor de edad a la que habrían emborrachado primero.
En el primero de los juicios (como informa el TSJC y facilita Efe), el Ministerio Público ha solicitado 15 años de cárcel a un acusado de malos tratos y de agresión sexual a su expareja, así como a pagar a la denunciante 350 euros por las lesiones causadas y otros 60.000 por los daños morales, e igualmente solicita una orden de alejamiento durante tres años.
El procesado y la víctima se encontraban en la casa donde residían ambos debido a que habían mantenido una relación sentimental, pero tras el inicio de una discusión relativa a la ruptura, el acusado le dio un fuerte golpe y un puñetazo en la cabeza y otro en el ojo derecho. También la tiró al suelo y a continuación la golpeó, causándole diversos hematomas en los párpados de ambos ojos, inflamación de la nariz y moratones que tardaron cinco días en curar.
En el curso de la discusión y con el ánimo de amedrentar e infundir un temor mientras esgrimía un cuchillo de unos 25 centímetros, el procesado dirigió a la denunciante expresiones tales como que la iba a matar y advertía que si gritaba “la abriría en canal”.Seguidamente, el acusado le dijo a la víctima que iban tener relaciones sexuales y acto seguido la violó, no pudiendo la mujer prestar resistencia por los golpes recibidos, siempre según considera probado la Fiscalía.
Este juicio ha sido fijado para el próximo 15 de julio en la sede de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Si el anterior relato les parece terrible, no le va a la zaga el suceso cuyo juicio también tendrá lugar ese mismo día en el alto tribunal provincial tinerfeño, ya que otros dos varones serán juzgados como presuntos autores de una doble agresión sexual a una menor de edad, y para los que la Fiscalía pide 9 y 6 años de prisión y el pago de 18.000 y 10.000 euros, respectivamente.
Uno de ellos era el dueño de la casa cueva que utilizaba como segunda residencia para ir a pescar y celebrar fiestas, tal y como ocurrió el día en el que se cometieron los presuntos abusos, cuando fueron invitados tanto menores como mayores de edad.
Entre los asistentes se encontraba la joven denunciante, que era amiga del hijo de este procesado y que, cuando ella quiso dormir, como no había otra habitación disponible se metió en la del acusado.
Este le propuso sentarse a beber con él, lo que ella aceptó, de manera que siguieron consumiendo durante dos horas y la joven cayó en estado de inconsciencia, lo que fue aprovechado para violarla de forma repetida.
Al final logró salir de la habitación en la que se encontraba, se duchó, se cambió de ropa y se acostó en otra, ya que se sentía mareada. Media hora más tarde se personó en el cuarto el segundo acusado, quien pidió que lo acompañara al baño y una vez dentro la obligó a hacerle una felación, siempre según la Fiscalía.
Los hechos fueron denunciados por la madre de la menor de edad, quien a raíz de entonces sufre un deterioro en su salud física y psicológica, compatible con estrés postraumático, baja autoestima, depresión grave, inseguridad y ansiedad.
Resta felicitar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y a los tribunales de Justicia por combatir esta lacra social que supone la violencia sexual con procesos de garantías donde se afanan en salvaguardar los derechos de todos los implicados, como ocurre en los casos que nos ocupan.






