El Ministerio de Memoria Democrática, presidido por Ángel Víctor Torres, dictó ayer una resolución que obliga al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a retirar del espacio público, en un plazo de seis meses, el monumento a la Victoria o monumento del Ángel, popularmente conocido como monumento a Franco.
El Ejecutivo central instó al Consistorio, titular de la obra de Juan de Ávalos, a cumplir con la ley estatal tras haber incorporado dicha escultura, junto a otras tres en diferentes puntos del país, en el catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática.
El ministro explicó que retirar estos vestigios es “un acto de dignidad democrática y una garantía de que las nuevas generaciones no hereden espacios públicos presididos por la exaltación del odio y la dictadura” y añadió que, en el caso del monumento de Ávalos, la resolución se produce después de que el Consejo de Patrimonio Cultural de Canarias rechazara su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) por “amplísima mayoría y sin votos en contra”, al “no concurrir valores patrimoniales suficientes que justifiquen la conservación de un monumento cuya finalidad esencial es la exaltación de la dictadura”.
Por su parte, el Ayuntamiento capitalino avanzó que “está analizando”, a través de sus servicios jurídicos y administrativos, la resolución dada a conocer por el Ministerio. El alcalde, José Manuel Bermúdez, manifestó que “nuestros técnicos están estudiando las posibles consecuencias que para Santa Cruz va a tener esta decisión”.
El regidor reiteró que “este Ayuntamiento cumplirá con lo que dicta la ley, tal y como está escrita, tanto en lo que se refiere a la estatal como a la canaria de Memoria Democrática”.
Pero, añadió, “necesitamos analizar todas las vertientes que ello implica para los chicharreros, ya que el Ministerio que preside Torres toma decisiones que tienen consecuencias que debemos asumir otras administraciones, dejando en nuestras manos cuestiones como la de asumir el coste de la retirada o las posibles repercusiones legales de la misma, algo que, insisto debemos estudiar en profundidad”.
El Ministerio, tras el análisis de la Comisión Técnica de Expertos, ha incluido en el catálogo también al monumento a los Rumanos Caídos, en Madrid, y las inscripciones en honor a José Antonio Primo de Rivera, existentes en las catedrales de Murcia y Almería.
La escultura deberá ser custodiada en una dependencia municipal
La resolución de la Dirección General de Promoción de la Memoria Histórica, dada a conocer por el ministro Ángel Víctor Torres, incluye el monumento a Franco en el catálogo estatal de símbolos franquistas por ser “contrario” a la memoria democrática y no existir “razones artísticas” que justifiquen su mantenimiento. La decisión se ampara en el informe del Gobierno de Canarias, emitido el 21 de mayo, que rechaza proteger la obra de Ávalos.
Asimismo, el informe considera que “un monumento erigido para la exaltación personal de un dictador no puede entenderse resignificado por el mero transcurso del tiempo ni por la familiaridad que una parte de la ciudadanía haya desarrollado respecto de su presencia en el espacio urbano”.
Por ello, el Ministerio obliga a la retirada de la obra de su ubicación actual e indica que su depósito y custodia “se realizarán en una dependencia pública, determinada por la administración titular, sin que ello implique en ningún caso su exposición pública”, dando de plazo al Ayuntamiento seis meses para cumplir “de forma voluntaria” con una resolución que “no pone” fin a la vía administrativa y contra la que cabe recurso.
Cabe recordar que el Pleno municipal, con los votos en contra del equipo de gobierno (CC y PP) y Vox rechazó el pasado viernes una moción del PSOE que exigía la retirada inmediata del monumento.







