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Canarias perderá en diez años 41.662 personas de edad laboral

Un análisis de la Fundación Adecco con los datos publicados por el INE proyecta que la población mayor de 64 aumentará en 182.821 durante el periodo entre 2030 y 2024
Canarias perderá en diez años 41.662 personas de edad laboral

La transformación demográfica constituye uno de los grandes retos del mercado laboral español. Sus efectos serán cada vez más visibles en los próximos años: una menor disponibilidad de profesionales, mayores dificultades para cubrir vacantes y un riesgo creciente de pérdida de conocimiento y experiencia a medida que se jubilen las generaciones más numerosas. En este contexto, la capacidad de las empresas para atraer y retener a sus profesionales, así como ampliar la base de talento disponible, será determinante para sostener su actividad, productividad y competitividad. España perderá cerca de 1,8 millones de personas de entre 16 y 64 años en el periodo que va de 2030 a 2050, hasta situarse en torno a 31,6 millones, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones, hasta los 16,3 millones. Así se desprende de las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística recogidas en el análisis Inclusión y empleo ante el reto demográfico, de la Fundación Adecco. En concreto, Canarias perderá 41.662 personas en edad laboral entre 2030 y 2040, en tanto que la población mayor de 64 años crecerá en 182.821 personas.


La población entre 16 y 64 años en Canarias alcanzará su máximo en 2033, con 1.631.594 personas en edad laboral. En 2030 se contabilizarán 1.622.857 y, durante la década, se producirá un descenso hasta las 1.581.195 personas potencialmente activas (-2,6%) en 2040. En paralelo, la población mayor de 64 años pasará de aproximadamente 496.522 personas en 2030 a 679.344 en 2040, un crecimiento cercano al 37% (unas 182.821 personas más).


La reducción del 2,6% de la población en edad laboral entre 2030 y 2040 estrechará la base demográfica sobre la que se sostienen el empleo, la actividad económica y el sistema de protección social. Incluso al margen de la prolongación de la vida laboral o de posibles cambios en la edad efectiva de jubilación, esta caída coincidirá con un fuerte aumento de la población mayor de 64 años, lo cual intensifica las dificultades para encontrar profesionales y cubrir vacantes, además de elevar la presión sobre la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones. El reto “requiere incorporar nuevos profesionales y, simultáneamente, aprovechar el talento ya existente, facilitar la permanencia de quienes desean seguir trabajando y elevar la participación de las personas que hoy permanecen fuera o en los márgenes del mercado laboral”.


La reducción de la población en edad laboral se explica, en gran medida, por el tránsito hacia la jubilación de las generaciones numerosas (la segunda mitad de los 60 y durante los 70).

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