conversaciones en los limoneros

Celia Ondoño, cónsul de Uruguay: “Somos un puente entre países, entre personas y entre realidades distintas”

Para la nueva decana del Cuerpo Consular acreditado en Santa Cruz de Tenerife, Mujica es todo un referente
El periodista Andrés Chaves y la cónsul de Uruguay, Celia Ondoño
El periodista Andrés Chaves y la cónsul de Uruguay, Celia Ondoño. | Sergio Méndez

Celia Ondoño Sánchez (Albacete, 1952) ha sido elegida decana del Cuerpo Consular acreditado en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Celia es cónsul honoraria de Uruguay. Lleva en su cargo diplomático honorario 15 años. La República Oriental del Uruguay mantiene en Las Palmas un consulado general, con un titular de carrera. Hay 33 representaciones consulares en la provincia tinerfeña, algunas de las cuales con sede en el Sur de la isla. Uruguay es un país precioso, que conozco bien, con una fuerte presencia histórica de canarios en su territorio. La ciudad de Montevideo fue fundada por canarios y la contribución de los isleños al desarrollo del país ha sido enorme. El nombramiento de Celia Ondoño como cónsul fue firmado por el mismísimo José Mujica, un hombre admirable que presidió Uruguay y que es apreciado y valorado en todo el mundo, sobre todo por su honradez inquebrantable. Su fallecimiento fue un duro golpe para la democracia en América Latina. Para la nueva decana del Cuerpo Consular acreditado en Santa Cruz de Tenerife, Mujica es todo un referente.

-¿Qué significa para ti el nombramiento de decana?
“Un honor, que acepto con profunda emoción y sincera gratitud”.

-Y más trabajo, ¿no?
“Bueno, recibo el nombramiento como un compromiso serio, cercano y animada por una vocación de servicio que ha sido el norte de mi trabajo en las tareas consulares”.

-¿Es difícil ser cónsul?
“El Cuerpo Consular, en su sentido más noble, es mucho más que un conjunto de oficinas y gestiones administrativas”.

-Supongo que sí.
“Somos un puente entre países, entre personas y entre realidades distintas. Un lugar donde el diálogo tiene valor real y donde el entendimiento se traduce en cooperación efectiva”.

-En un mundo que se ha vuelto muy complicado, Celia.
“Sí, en un mundo que cambia con rapidez. Con esos retos económicos, sociales, humanitarios y geopolíticos, la labor consular cobra una relevancia todavía mayor”.

-El Cuerpo Consular acreditado en Santa Cruz de Tenerife (provincia) tiene un alto prestigio, históricamente. ¿Eres consciente de ello?
“Sí, siempre se nos ha escuchado. Y es un orgullo. Es que, en realidad, los cónsules somos una parte esencial de la vertebración de la sociedad civil. Contribuimos a que nuestras islas sean centros de intercambios culturales y económicos de primer orden y trabajamos desde el respeto al derecho de la diferencia, pero sin diferencias de derechos. En esto reside una de las fortalezas más genuinas de nuestra institución: ser un instrumento eficaz para el progreso social igualitario de mujeres y de hombres”.

(Vamos a dar algunos datos de Uruguay, que tiene 175.000 kilómetros cuadrados y es uno de los países más pequeños de Sudamérica. Su población ronda los 3,4 millones de habitantes, prácticamente todos ellos establecidos en zonas urbanas, con Montevideo como capital. Se trata de una de las democracias más estables de Latinoamérica y el país ha sido pionero en derechos civiles: matrimonio igualitario, interrupción voluntaria del embarazo y regulación estatal del cannabis, por ejemplo. Fue el primer país de la zona que abolió la pena de muerte, que autorizó el voto femenino y que abolió la esclavitud. Las garantías jurídicas son plenas).

-¿Cuál es la función principal de un cónsul?
“La Convención de Viena nos recuerda que nuestra misión descansa sobre pilares que trascienden lo burocrático: la protección de los nacionales, el fomento de las relaciones de amistad, la cooperación comercial, cultural y científica y una cordial relación con las autoridades del Estado receptor. Son competencias, cometidos y mandatos que no han perdido un ápice de vigencia, que se mantienen”.

-¿Quiénes te ayudan en tu labor como decana del Cuerpo Consular?
“Los más cercanos son los miembros del Comité Ejecutivo del Cuerpo Consular, que apoyan a la decana en su labor y le ayudan en sus tareas. En este caso, Vicente Álvarez Gil, que es el vicedecano y cónsul de Portugal; la secretaria general, Nora Henrietta Hermann Boér, cónsul general de Hungría; el vicesecretario, Juan Amaro González de Mesa de Ponte, cónsul de Brasil; el encargado de protocolo y de las relaciones institucionales, Guillermo de la Torre Fernández de Vega, cónsul de Ecuador; y el tesorero Fernando Ruiz Lecuona, cónsul de Perú”.

-¿Cuál es el orden protocolario de los cónsules acreditados?
“Los cónsules generales, los cónsules generales honorarios, los cónsules y los cónsules honorarios”.

-En tu discurso de toma de posesión como decana hablaste de tres compromisos esenciales. ¿Cuáles son?
“Efectivamente, quise subrayar algo que considero fundamental: la misión consular debe orientarse con claridad y convicción hacia esas tres grandes prioridades”.

-Que son, más específicamente…
“La defensa y el progreso de los intereses de nuestros respectivos países, con responsabilidad, prudencia y visión de futuro, como primera prioridad. La segunda, y no menos importante, el cuidado y la atención de nuestros nacionales en el exterior, con humanidad, disponibilidad y respeto por cada persona y cada circunstancia. Y, en tercer lugar, la construcción y el mantenimiento de las mejores relaciones de amistad con el país donde ejercemos nuestra labor, porque cuando crecen la confianza y el buen entendimiento crecen también las oportunidades para todos”.

-Un buen programa, que no será nada fácil, supongo.
“Bueno las dificultades van en el cargo. Nuestra misión es clara porque se refiere a acompañar, orientar y servir. Ayudar a resolver, facilitar la vida de nuestros ciudadanos en los momentos de mayor necesidad sobre todo y, al mismo tiempo, promover acuerdos y relaciones que beneficien a las comunidades y a las instituciones con las que colaboramos”.

(Tengo que decir que asiste a la entrevista en Los Limoneros mi amigo Francisco Aznar Vallejo, esposo de la cónsul general y uno de los diplomáticos más importantes de la historia de estas islas. Paco Aznar contribuyó, desde sus cargos en el Gobierno de Canarias, a enriquecer las relaciones del Archipiélago en el exterior. Fue un verdadero maestro de la diplomacia ejecutiva. Todavía se recuerda su labor humanitaria y de ayuda de toda índole a los canarios afectados por la tragedia de Vargas, que sepultó pueblos enteros en la costa de La Guaira. Incluso pasó unas Navidades caminando entre aquel fango, acompañado de su colaborador Quico Gutiérrez. No se puede olvidar esto, ni que trató a presidentes y altos cargos de varios países, sobre todo de Latinoamérica, buscando siempre el bienestar de los isleños).

-Celia, has hablado de la vocación atlántica de Santa Cruz de Tenerife.
“Dije en mi toma de posesión como decana que rendía homenaje a todos los hombres y mujeres que han dedicado buena parte de su vida al servicio consular, ya sea de forma profesional, ya sea vocacional, en el caso de los cónsules honorarios. Unos y otros, los cónsules de carrera y los honorarios, han ejercido su oficio con una clara, práctica y decidida vocación de servicio al bien público, como son la asistencia al nacional en el extranjero, la promoción del intercambio cultural, industrial y comercial y el estrechamiento de las relaciones con las autoridades y las instituciones locales, buscando siempre la colaboración y la mutua lealtad”.

-¿Y en cuanto a la vocación atlántica de Santa Cruz?
“Es que Santa Cruz, por su historia y por esa vocación atlántica, es una ciudad de encuentro, de tránsito y de acogida desde hace siglos. Esto ofrece al Cuerpo Consular un marco especialmente idóneo para seguir creciendo en integración, solidaridad y cooperación. Su apertura al mundo no es sólo una circunstancia geográfica, es también una forma de ser y de entender las relaciones humanas. Nuestro futuro como centro cultural y de negocios no depende exclusivamente de mantener los vínculos existentes sino de hacerlos más amplios, más profundos”.

-He tomado como contenido principal de esta entrevista tu discurso de toma de posesión. ¿Cuál es tu compromiso?
“El trabajo”.

-Buen resumen.
“Sí, porque quiero hacerlo de forma cercana, eficaz e inclusiva. Quiero escuchar antes de actuar, coordinar antes que decidir, responder con dignidad, discreción y compromiso a las necesidades de cada representación y de las personas a las que, en definitiva, servimos”.

-Es cierto que al Cuerpo Consular siempre se le ha escuchado. Creo que lo he dicho antes.
“Y yo aspiro a que siga siendo, como hasta ahora, un ámbito de confianza, un motor de buenas relaciones y un actor relevante en la vida pública e internacional de estas islas. Que exploremos juntos nuevos caminos de cooperación, que hagamos nuevos amigos, que abramos nuevos mercados, que desarrollemos lazos más profundos entre personas e instituciones”.

(En Uruguay, al tiempo que en Argentina, nació el tango. En literatura, Uruguay es un país de referencia de grandes escritores en lengua española: Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Horacio Quiroga, Ida Vitale (premio Cervantes 2018). Qué decir del fútbol. Y en cuanto a la historia, casi nada. Montevideo fue establecida en 1724 por la Corona española como plaza militar y entre sus primeros pobladores se encontraban familias venidas expresamente desde las Islas Canarias, a las que se repartieron tierras y solares urbanos. Entre 1835 y 1845 se estima que llegaron a Uruguay unos 8.200 canarios, cerca de dos tercios de todos los españoles que emigraron al país en ese periodo. El paso del tiempo ha visto suceder lo contrario. El flujo migratorio se ha invertido y desde comienzos del siglo XXI, España, y de forma destacada Canarias, se han convertido en uno de los destinos elegidos por los uruguayos que buscan instalarse en Europa. Este trasiego en ambos sentidos explica, en buena medida, la intensidad y la cercanía de la colonia uruguaya en Europa).

-Por cierto, ¿cuántos uruguayos residen en tu jurisdicción consular?
“Unos 9.000, aproximadamente, en la provincia tinerfeña”.

-Para finalizar. En el terreno económico, Canarias tiene relación con Uruguay, dentro del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, ¿no es cierto?
“Sigue un régimen fiscal y aduanero singular dentro del marco general. El propio acuerdo UE-Mercosur incorpora una cláusula de salvaguardia específica para estas regiones (ultraperiféricas) alejadas del continente, que permite a la UE adoptar medidas de protección, si la entrada de productos sudamericanos –fundamentalmente cárnicos, en el caso canario— llegara a perjudicar de forma seria a su sector primario. Todo este entendimiento y colaboración ayudan también a que la comunidad uruguaya residente en las islas, heredera de aquella emigración canaria del siglo XIX y protagonista, más recientemente, del movimiento inverso hacia Europa, siga actuando como puente natural entre ambas orillas del Atlántico”.

-Pues enhorabuena por el nuevo cargo de decana y por representar a un país tan entrañable para nosotros como es la República Oriental del Uruguay. Que, por cierto, repito que conozco bien y me encanta.

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