En un circuito acostumbrado al consumo vertiginoso y los compromisos de escaparate, el Festival Boreal despliega una personalidad propia. Desacelera el ritmo para fundirse con el paisaje, eliminar barreras y abrazar la igualdad. Del 16 al 20 de septiembre, Los Silos vuelve a albergar una cita que, junto al de la música, se articula en los ejes de accesibilidad universal, igualdad de género y sostenibilidad socioambiental.
Esta filosofía, originada en 2008 tras la instalación en la costa del esqueleto de un rorcual boreal para apelar a la conservación marina, cuenta con reconocimientos como los del Observatorio de la Cultura, los Iberian Festival Awards o los Premios Canarios de la Música.
La accesibilidad abarca la diversidad física con zonas de visibilidad preferente para personas con movilidad reducida, aparcamientos específicos, acompañamiento y ayudas técnicas como sillas de ruedas o andadores. En accesibilidad cognitiva cuenta con señalética inclusiva, cascos de cancelación de ruido, una cuidada iluminación y control del volumen.
La auditiva queda cubierta a través de bucles magnéticos, conciertos signados, lengua de signos, atención a personas sordas y mochilas sensitivas. Respecto a la visual, hay espacios específicos, lectura mediante códigos QR y sistemas lumínicos adaptados. La dimensión psicosocial incorpora un espacio para visibilizar la salud mental, sensibilización para profesionales del sector y la adopción de un lenguaje claro y sencillo.
Todo esto se canaliza en el Punto Naranja, en la plaza de la Luz el viernes 18 y el sábado 19, además de en los actos en la Sala Pérez Enríquez, desde el miércoles 16. El festival facilita el correo electrónico puntonaranja@coordicanarias.com y su web para reservar apoyos, dispositivos o acompañamiento, además de difusión en vídeos en lengua de signos y campañas digitales.
PROTECCIÓN
El compromiso social se afianza con un plan de igualdad para erradicar cualquier discriminación, tanto en la programación como en los puestos de responsabilidad en la producción.
Para garantizar entornos protegidos están los Espacios de Buen Trato, destinados a prevenir las violencias machistas. El Punto Violeta, frente a la Oficina de Turismo y junto a la plaza de La Luz, asiste, asesora, protege y acompaña. El festival veta cualquier proyecto con letras sexistas, racistas o LGTBIfóbicas, y también propicia diálogos, exposiciones y encuentros con perspectiva de género.
Con un plan de sostenibilidad socioambiental y una ecoauditoría, se evalúa cada fase del Boreal, que busca reducir al mínimo el impacto ambiental mediante recursos de kilómetro cero, eliminación de plásticos de un solo uso, gestión eficiente de residuos y una programación adaptada a los ritmos del territorio.
El festival entrega este año su Premio Boreal a la escritora Andrea Abreu por su compromiso con la ruralidad, la cultura periférica y los valores de transformación social. La Sala Pérez Enríquez acogerá la residencia y muestra Add Fuel Solo Show, del portugués Diogo Machado (Add Fuel), deconstruyendo la tradición azulejera desde la estética urbana contemporánea.
Este diálogo estético convivirá con las propuestas sonoras de Daddy G (cofundador de Massive Attack), Aterciopelados, BCUC, Hempress Sativa junto a Paolo Baldini Dub Files, Imarhan, Rubio, Renata Flores, Throes + The Shine, El Veneno Crew y el proyecto Jable (Jela y Cristina Mahelo), además de las propuestas de The Neighborhood Kids, Aïta Mon Amour, The Queen of Bass, Pleito, Fuensanta, Josyara, Candeleros, La Terrorista del Sabor y Xerach.





