running, gran canaria

Maspalomas se llena de deporte y solidaridad con la Servatur Rainbow Family

El color tomó Maspalomas el pasado 15 de agosto de 2026. Y no fue una forma de hablar. Cerca de 500 personas participaron en la primera edición de la Servatur Rainbow Family Maspalomas, una cita que convirtió el Parque Europeo, en San Bartolomé de Tirajana, en un escenario de deporte, música, convivencia y solidaridad.

La iniciativa formó parte de la celebración del 50.º aniversario de Servatur Hotels & Resorts y nació con un importante componente benéfico. La recaudación estuvo destinada a la Fundación Canaria Pequeño Valiente, que trabaja en el acompañamiento y apoyo de niños y niñas con cáncer y de sus familias.

Durante varias horas, residentes y turistas compartieron una experiencia alejada de las carreras convencionales. Aquí había dorsales y zapatillas, sí, pero también nubes de polvos Holi, música, familias enteras participando juntas y muchas ganas de pasarlo bien.

Una milla donde el tiempo era lo de menos

La actividad deportiva comenzó a las 19:30 horas con la Rainbow Family Mile, una modalidad pensada para todos los públicos.

El recorrido, de 1.609 metros, tuvo salida y llegada en el Parque Europeo y podía completarse prácticamente de cualquier manera: corriendo, caminando o simplemente avanzando al ritmo de cada participante.

No había presión por el crono ni necesidad de competir. La propuesta buscaba que niños, adultos, grupos de amigos y familias pudieran compartir la experiencia mientras atravesaban las diferentes zonas de color.

Por momentos, el circuito parecía más una fiesta en movimiento que una carrera. Cada lanzamiento de polvos Holi transformaba a los participantes y dejaba estampas tan llamativas como divertidas.

Cinco kilómetros para quienes querían competir

Tras la prueba familiar llegó el turno de la Rainbow 5K, que comenzó a las 20:00 horas.

En este caso sí entró en juego la competición. Los corredores tuvieron que completar cinco kilómetros, distribuidos en tres vueltas al circuito, con cronometraje mediante chip y clasificaciones generales masculina y femenina.

La prueba permitió subir un punto la intensidad sin romper el ambiente festivo que había marcado toda la jornada.

Los participantes más rápidos buscaban su mejor registro mientras, a pocos metros, familiares y acompañantes animaban entre música y colores. Una combinación poco habitual que convirtió la carrera en algo más que una prueba deportiva.

Una carrera con un objetivo que iba más allá de la meta

La vertiente solidaria ocupó un lugar central durante todo el evento.

El presidente de la Fundación Canaria Pequeño Valiente, José Jerez, puso el foco precisamente en ese aspecto al recordar que la verdadera importancia de la jornada no estaba en las posiciones finales.

“Lo importante no es llegar el primero; lo importante es formar parte de una gran marea de solidaridad”, afirmó.

Jerez explicó además que las aportaciones procedentes de las inscripciones ayudan a la fundación a mantener proyectos destinados a acompañar a las familias en momentos especialmente complejos.

Una frase que resumía bastante bien lo ocurrido en Maspalomas: correr podía ser divertido, pero aquella tarde también servía para ayudar.

Servatur celebra medio siglo mirando a la comunidad

El evento fue organizado por Top Time Eventos y contó con la colaboración del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y de Servatur Hotels & Resorts.

El consejero delegado de la cadena hotelera, Michael Lund Jensen, destacó la satisfacción de celebrar los 50 años de Servatur mediante una iniciativa capaz de reunir a vecinos de Gran Canaria y a visitantes procedentes de diferentes países.

Entre ellos hubo una notable presencia de turistas del norte de Europa, algo que volvió a mostrar el carácter internacional de Maspalomas.

La cita también permitió reforzar la imagen del municipio como un espacio en el que turismo y deporte pueden convivir durante todo el año.

Por su parte, el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, puso en valor el carácter familiar e inclusivo de la actividad, destacando su capacidad para fomentar los “hábitos saludables, diversidad y respeto en familia”.

Los Salvapantallas alargan la fiesta

Cuando terminó la competición, la jornada todavía tenía cuerda.

El grupo Los Salvapantallas fue el encargado de poner música al tramo final del evento con una actuación en el propio Parque Europeo.

Participantes, familiares y público disfrutaron del concierto todavía con restos de colores en la ropa, el pelo y prácticamente cualquier rincón que hubiera quedado expuesto durante la carrera.

Entre versiones conocidas, bailes y un ambiente distendido, Maspalomas despidió una primera edición que consiguió mezclar deporte, diversión y compromiso social.

La Servatur Rainbow Family Maspalomas cerró así su estreno dejando algo más que clasificaciones o tiempos de carrera. Dejó una imagen de comunidad, de familias compartiendo deporte y de cientos de personas sumándose a una causa solidaria.

Una primera edición con color… y, sobre todo, con mucho corazón.

TE PUEDE INTERESAR