conversaciones en los limoneros

Paola Bonilla: “Necesitamos volver a tener como referencia a los medios”

La directora de 'The Pocket Magazine' analiza los retos del periodismo frente a las redes sociales y el impacto de la inteligencia artificial
Paola Bonilla, directora de la revista ‘The Pocket Magazine’
Paola Bonilla, directora de la revista ‘The Pocket Magazine’. / Fran Pallero

Le pido un currículo, pero no me lo envía “porque soy una persona a la que le cuesta hablar de sí misma y que se siente mucho mejor, más cómoda, al otro lado de la entrevista”, es decir, preguntando y no respondiendo. Paola Bonilla Martín (Santa Cruz, 1985), directora de la revista trimestral The Pocket Magazine, que a mí me parece muy interesante, en una época en el que las revistas en general no viven sus mejores momentos. Paola se sigue definiendo como una persona que no se considera “así como alguien convencional, voy a mi rollo y me cuesta mucho lidiar con el modelo que se espera de una empresaria”. Y para seguir dando forma a su autobiografía solicitada añade que “en el fondo soy una periodista de vocación, que ha luchado siempre por cumplir sus sueños”. Esto valdría como titular, en el que ni siquiera quiere intervenir, como le he solicitado, después, por teléfono. “Soy alguien que no aprovecha oportunidades, sino que las crea, que pasa de estar esperando a que pare el tren, porque lo coge en marcha: no todo es color de rosa, porque vivir en base a tus sueños y a tus valores me parece algo muy sacrificado”. Bueno, me vale como introducción. Añadiré que se licenció en periodismo en la Complutense.

-¿Por qué eres periodista?
“Uf, no existe una razón determinada, pero creo que todo surgió de una anécdota bastante curiosa”.

-¿Y cómo fue?
“Pasé toda mi adolescencia pendiente de los partidos del Tenerife. Me sé al dedillo la plantilla que viajó por Europa con Jupp Heynckes de entrenador. En pleno proceso interno de buscar mi sino, mi carrera, me vi escribiendo tras un partido que había seguido por la radio. El Tenerife perdía fuera de casa por 1-2 y en los últimos minutos el árbitro pitó un penalti. ¡Le dieron tanta emoción los narradores! Ningún jugador quiso asumir la responsabilidad del lanzamiento y entonces Alexis Suárez se dirigió al balón, lo colocó en el punto y finalmente consiguió el gol del empate. Esto me emocionó”.

-¿Qué ocurrió después?
“Fui al ordenador y me puse a escribir lo que me había ocurrido. Un amigo de la familia que estaba en casa ese domingo pasó por detrás de mí, miró a la pantalla y me dijo: “Qué bien escribes”. Yo, que había imaginado mi futuro como profesora, peluquera o abogada, tuve una especie de revelación que cambiaría mi vida. Por ese partido, por ese gol y por esa necesidad de escribir y por aquel comentario decidí ser periodista. Y aquí estoy”.

-¿Cómo nace ‘The Pocket Magazine’?
“Por dos motivos”.

-Vamos a verlos.
“Uno, el de buscarme la vida. Los periódicos locales, por aquel entonces, no estaban ampliando sus plantillas; todo lo contrario, se fraguaba un nuevo orden en las redacciones. Y el segundo, la necesidad de crear algo mío. Soy muy trabajadora y muy creativa, quería entrevistar a la gente, construir algo desde cero que resumiera mis gustos y aprovechara los contactos que tenía hace diez años. Y como también soy una disfrutona creé algo que hablara de viajes, de moda, de gastronomía, de todo aquello a lo que yo aspiraba y que me inspiraba”.

(Está enamorada de su perro, Golfo, un mil leches que la tiene realmente cautivada. Yo también tengo una perrita periodista, que asiste a todas mis entrevistas y a veces interviene, Mini. Cuando se tuvo que marchar a Madrid a estudiar, Paola se fue llorando, porque echaba de menos a sus hermanos. Con su marido ha creado la única revista española dedicada a la pesca y que va muy bien, según me cuenta. Paola asegura que hoy no se hace realmente periodismo, sino que ahora está de moda ser eso que le dicen community manager, a lo que yo añado que también mola ser spin doctor (asesor de comunicación de políticos). Su revista es blanquísima, de esas que llaman “de estilo de vida”, muy bien diseñada, con fotos realmente buenas. En esto de las fotos tiene mucho que ver su marido, me da la impresión).

-Oye, Paola. ¿Qué es eso del estilo de vida? ¿Comparo tu publicación, ‘Pocket’, con el contenido de ‘Vogue’, o quizá con una revista del corazón?
“El contenido de The Pocket Magazine está muy lejos de ser una revista del corazón. Siempre he creído que hemos logrado un híbrido entre las revistas que acompañan semanalmente a las grandes cabeceras y esas publicaciones de moda que tanto me gustan. Hablar de Vogue es apuntar muy alto, no solo por su infraestructura sino por la categoría que te dan la experiencia y el bagaje. Vogue España va a cumplir 40 años y la edición americana nació en 1892. The Pocket Magazine está cumpliendo diez años y siento que queda mucho por hacer”.

-¿Y cómo se sobrevive dirigiendo una publicación de este tipo en un mundo que ha abandonado a la prensa escrita?
“No, yo no sobrevivo; yo vivo”.

-Explícamelo.
“Estoy viviendo un sueño enorme. Tener una revista como la mía no es negocio. Una no se hace rica de la noche a la mañana con un producto de prensa escrita, pero sí trabajo en lo que me gusta, accedo a la personas y lugares que otros no pueden y tengo la oportunidad de estar constantemente en un proceso de crecimiento personal. Tú mejor que nadie lo sabe: hacer entrevistas es una de las actividades más enriquecedoras de nuestra profesión. Claro, me refiero a entrevistas con personalidades relevantes e interesantes. Estoy muy contenta de vivir una vida que he construido para mí”.

-Hablemos de periodismo. O de los ‘community managers’.
“Hay de todo, pero ahora das una patada y te surgen diez communities. El periodista de hoy no se parece en nada a aquellos por los que yo estudié esta carrera. Pero no es culpa del periodismo”.

-¿De quién, Paola?
“La mayoría somos buenos profesionales, pero el click bait (más o menos traducido como buscar la atención del destinatario del mensaje con títulos engañosos, y el añadido es mío) y la información rápida han derivado en el periodismo de hoy. Con respecto a los community managers, yo también lo soy, no creo que se pueda ser solo una cosa o la otra. Pero sí pienso que esta última es una profesión inmadura, en formación. Hoy casi todo el mundo puede trabajar detrás de perfiles de grandes empresas, gente joven sobre todo. Para esta gente no es necesario tener demasiada formación, ha nacido con el móvil en la mano. La pregunta es si sabemos todos comunicar de una manera correcta y efectiva. Ahí está el quid. Creo que esta profesión irá madurando poco a poco y que exigirá a profesionales de la comunicación detrás”.

-Para una revista de estilo de vida, ¿formato, diseño o contenido?
“Cuando creas una revista desde cero, todo importa. La visión en la creación de cada nuevo número de Pocket es totalmente trasversal. No me atrevería a decir qué tiene más peso. La elección de contenidos es la base, pero sin unas fotografías chulas y una maquetación como la nuestra dejaríamos de ser esa coqueta revista de estilo de vida para convertirnos en una más del montón”.

-¿Y qué valor le das a la opinión?
“Sigo reflexionando sobre ese asunto. A lo largo de los años han pasado por The Pocket Magazine grandes profesionales que han firmado páginas de opinión realmente interesantes y siempre he procurado respetar su libertad para expresarse. Ello conlleva una enorme responsabilidad”.

-¿Por qué?
“Pues porque como directora entiendo que no solo somos responsables de lo que contamos sino también de cómo lo contamos. No he coartado nunca la libertad de los colaboradores, pero sí considero que lo que se escribe debe tener en cuenta el respeto, el civismo, la coherencia y el sentido común. Al final, un medio responde ante sus lectores por los contenidos que publica”.

-Eso parece muy sensato.
“Ha habido ediciones en las que la única opinión ha sido mi carta como directora. Y no porque crea que la opinión no tiene cabida en la revista sino porque pienso que se debe aportar valor, invitar a la reflexión y estar siempre respaldada esa opinión por la responsabilidad que implica dirigirse a miles de personas”.

-Tu grupo publica también ‘Entre Cañas’, la única revista nacional dirigida a los pescadores. ¿Cómo va?
“Va como un tiro”.

-Me alegro.
“En este caso quizá tenga que desdecirme y añadir que un medio sí es a veces un negocio. Pero, claro, aunque se parezca en algunos detalles a Pocket, su contexto es único y muy ventajoso. La lanzamos cuando los pescadores estaban sufriendo el cierre de sus revistas de siempre, así que Entre Cañas ha encontrado una continuidad, con la ventaja de su modernidad y de su conocimiento del sector. Tiene, pues, un nicho de lectores agradecidos”.

-¿Cuál es la presencia de ‘The Pocket Magazine’ en las redes?
“Depende de qué redes”.

-Tú me dirás.
“Me gusta trabajar nuestra comunicación y la de nuestros clientes siempre con una estrategia personalizada detrás. Además, lo complicado cuando comunicas a través de redes sociales es que esa estrategia se encuentra en continuo cambio. Unas se quedan obsoletas, otras se ponen de moda, los formatos cambian, los algoritmos, las tendencias. Como te comentaba, para ser un community se debería ser también un profesional de la comunicación. Nosotros vamos muy bien en Instagram, quizá sea nuestro buque insignia en redes. Y, claro, tenemos que movernos allí donde está nuestro lector y como la horquilla de Pocket es tan grande, pues estamos en todos lados: Facebook, Tik Tok, Linkedin, incluso en YouTube. Cada una con una periodicidad de publicaciones y formatos enfocados a cada red social”.

(Los lectores de DIARIO DE AVISOS pueden disfrutar de la edición impresa de The Pocket Magazine, como es de sobra conocido, desde hace algún tiempo).

-¿Qué futuro le ves a tu sector?
“Mejor que el presente”.

-¿Por qué lo dices?
“En su día vimos cómo los países nórdicos fueron los primeros en colocar pantallas en los colegios. Y ahora vemos también cómo han sido ellos los primeros en retirarlas. Creo que el tiempo va a exigir al sector rigurosidad, contenido exclusivo y calidad. La IA nos respira por encima del hombro, ya no sabemos lo que es real y lo que no y, con el tiempo, esas dudas solo las resolverán nuestras fuentes. Necesitamos volver a tener como referencia a los medios. Hoy, cualquiera que maneje un móvil informa y opina. Dentro de no mucho, las dudas que nos genera la IA se disiparán cuando miremos hacia quién publica esa información. El periodismo volverá entonces a ser, de algún modo, el cuarto poder. Con sus derechos y obligaciones, con un nuevo código deontológico marcado por la responsabilidad, como lo fue hace no mucho tiempo”.

-Que Dios te oiga, Paola.

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