Seis personas han tenido que ser auxiliadas después de quedar a la deriva frente a la costa de Santa Cruz de Tenerife debido a una avería en el motor de la embarcación en la que viajaban. La Guardia Civil localizó a los tripulantes cuando realizaban señales de auxilio desde la lancha.
Seis personas quedan a la deriva frente a Santa Cruz de Tenerife
Agentes del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil de Tenerife se encontraban realizando labores de vigilancia por la costa de Santa Cruz cuando localizaron una embarcación con varias personas a bordo que realizaban aspavientos para pedir ayuda.
Los agentes se aproximaron a la lancha y los tripulantes explicaron que se habían quedado sin motor, por lo que no podían continuar navegando ni controlar adecuadamente la embarcación.
La situación suponía un riesgo para las seis personas, especialmente por las condiciones meteorológicas que se registraban en la zona, con fuerte viento.
Ante esta situación, los agentes decidieron intervenir para evitar que la embarcación continuara a la deriva.
La Guardia Civil remolca la embarcación hasta un atraque
Los agentes procedieron a abarloar la embarcación a la patrullera, una maniobra que permite situar ambas embarcaciones juntas para realizar el remolque con mayores garantías de seguridad.
Una vez asegurada la lancha, la patrullera inició el remolque con las seis personas a bordo hasta el atraque más cercano.
La actuación permitió poner a salvo a los tripulantes, que se encontraban en una situación potencialmente peligrosa debido a la avería del motor y al viento existente en el momento del incidente.
La Guardia Civil recuerda las precauciones antes de salir a navegar
Tras el rescate, la Guardia Civil recuerda la importancia de comprobar el estado de la embarcación y consultar las condiciones meteorológicas antes de salir al mar.
Entre las recomendaciones se encuentra revisar los niveles de aceite y líquido de refrigeración, comprobar el estado de la batería, el combustible y los elementos de seguridad, además de llevar un teléfono móvil protegido en una bolsa estanca.
También aconseja no salir a navegar con mal tiempo o mala visibilidad, no superar el número máximo de tripulantes permitido y comunicar la ruta prevista a familiares, amigos, el club náutico o la Capitanía Marítima.
En caso de emergencia, los navegantes deben mantener la calma y solicitar ayuda lo antes posible. La Guardia Civil recuerda además la importancia de llevar un ancla a bordo, ya que puede evitar que una embarcación averiada derive hacia alta mar.





