Los vecinos de Masca, en Tenerife, han reclamado a las administraciones alternativas a las restricciones de acceso al caserío. Advierten de que cada cierre provoca pérdidas en restaurantes, comercios y empresas turísticas, mientras continúan pendientes problemas como el alumbrado, la limpieza, los caminos deteriorados y la depuradora.
“No queremos que la solución a cada problema sea cerrar Masca. Queremos que se cuide, que se invierta en ella y que se escuche a quienes vivimos y trabajamos aquí”, sostienen en un comunicado difundido este martes.
La protesta se produce después de que el Cabildo de Tenerife implantara un sistema temporal y dinámico para restringir el acceso de vehículos turísticos y recreativos durante situaciones de alerta, preemergencia o emergencia. La medida comenzó a aplicarse el 30 de julio, coincidiendo con la alerta por riesgo de incendios forestales.
Temor por las pérdidas económicas en Masca
Los residentes ponen el foco en las consecuencias económicas que las limitaciones pueden provocar en un núcleo cuya actividad depende en gran medida de la llegada de visitantes.
“¿De qué van a vivir las empresas, los restaurantes, los comercios y los trabajadores si cada vez que surge un problema la respuesta es cerrar el pueblo?”, se preguntan.
Según exponen, cada negocio genera puestos de trabajo y supone el sustento de varias familias. Por ello, consideran que una reducción de visitantes puede traducirse en cancelaciones, pérdidas económicas e incertidumbre para trabajadores y empresarios.
El actual sistema de control no impide el acceso a residentes, propietarios, trabajadores, servicios esenciales, transporte público y vehículos autorizados. La restricción se dirige a vehículos particulares utilizados exclusivamente con fines turísticos o recreativos.
El Cabildo justificó la medida por las características del Parque Rural de Teno: una carretera limitada, una elevada afluencia de visitantes, núcleos dispersos y pocas alternativas para evacuar la zona en caso de emergencia.
Alumbrado, limpieza y caminos deteriorados
Los vecinos aseguran que la seguridad debe garantizarse sin paralizar la economía de Masca. Para ello, reclaman una respuesta más amplia que no se limite al cierre o a la restricción de los accesos.
Entre las principales deficiencias que enumeran se encuentran la falta de alumbrado, el deterioro de los caminos, los problemas de limpieza, las deficiencias en el funcionamiento de la depuradora y la necesidad de una mayor presencia policial.
“Esas son las verdaderas necesidades de Masca”, sostienen.
Las reivindicaciones se suman a las críticas expresadas anteriormente por la Asociación de Vecinos Barranco de Masca, que ha pedido inversiones en infraestructuras, aparcamientos, transporte y medidas de regulación del tráfico que eviten recurrir de forma sistemática a los cierres.
Piden seguridad sin paralizar la economía
Los residentes insisten en que no se oponen a las medidas destinadas a proteger a la población y facilitar la actuación de los servicios de emergencia. Sin embargo, reclaman que esas decisiones sean compatibles con el mantenimiento de la actividad económica.
“No queremos que se abandone nuestro pueblo ni que se condene a quienes trabajan honradamente”, señalan.
También piden que las administraciones consulten a la población antes de adoptar decisiones que afecten a la movilidad, los negocios y la vida cotidiana del caserío.
El Cabildo anunció un refuerzo del transporte público durante la aplicación del control de accesos. La oferta prevista alcanza las 1.550 plazas, sumando el servicio regular, las expediciones adicionales y el transporte asociado al sendero del Barranco de Masca.
Los vecinos, no obstante, consideran que la regulación debe acompañarse de inversiones permanentes y de una planificación preventiva durante todo el año.
“Masca no puede seguir pagando las consecuencias de decisiones que perjudican a sus vecinos, trabajadores y empresarios. Cerrar el pueblo no puede ser la única respuesta”, concluyen.
Su mensaje final resume la principal reivindicación: “Masca no se cierra, Masca se cuida”.






