La red de acogida a mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos se amplía en Tenerife con la incorporación de dos casas y otros dos pisos tutelados que, en total, ofrecerán 37 nuevas plazas para 15 unidades familiares. Estos recursos se activan para dar cobertura a mujeres y menores que, por su seguridad, no puedan retornar al domicilio familiar una vez que han sido atendidas en primera instancia por un servicio de emergencia.
El Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) adjudicó recientemente la gestión de estos cuatro alojamientos a la empresa Eulen Servicios Sociosanitarios por un importe de 2.912.222 euros (Igic incluido) para un periodo de dos años, si bien el contrato contempla una prórroga de otros tres. La empresa resultó adjudicataria de los dos lotes en los que se dividió la licitación (casas de acogida, por un lado, y pisos tutelados, por otro), en una concurrencia abierta a la que solo se presentaron dos ofertas.
La directora insular de Acción Social, Yolanda Baumgartner, explica que con esta nueva licitación se ha buscado mejorar la disponibilidad de plazas que se requería en el norte, sur y área metropolitana de la Isla. “Con ello, damos más posibilidades a las mujeres de desarrollar su proyecto vital con seguridad. Disminuimos, a su vez, los tiempos de espera para poder acceder a un recurso alojativo y mejoramos la oferta de plazas en zonas hasta ahora deficitarias. Todo ello nos permite dar una mejor respuesta desde los recursos alojativos de carácter temporal en Tenerife”.
Cada casa de acogida tendrá capacidad para albergar a cuatro unidades familiares (monomarentales) y a un total de diez personas, mientras que uno de los pisos podrá acoger a tres familias y siete personas, y el otro, a cuatro mujeres y un total de diez residentes. Uno de los recursos estará en el área metropolitana, dos, en la zona norte, y uno en el sur de la Isla.
Estas viviendas, que serán ocupadas preferentemente por mujeres con hijos, podrán albergar, por razón de urgencia o necesidad, en una misma habitación a dos mujeres cuando no constituyan unidades familiares. Además, cabe la posibilidad de que, excepcionalmente, se alojen en ellos víctimas de violencia de género de otras islas e incluso de otras comunidades autónomas que, por su situación de riesgo, lo precisen.
Las casas suponen una segunda fase dentro del proceso de protección, una vez que las mujeres han sido atendidas en los centros de acogida inmediata. De esta manera se les presta una atención integral, a ellas y a sus hijos, en la que se incluye alojamiento, manutención e intervención multidisciplinar, en función de las características de cada caso, por un tiempo máximo de doce meses.
Promover la independencia
Por su parte, los pisos tutelados constituyen una tercera fase del proceso de acogida temporal y responden al objetivo prioritario de promover la independencia psicosocial y económica de las mujeres, a través del desarrollo de programas de intervención, para su fortalecimiento personal y reintegración social y laboral, con el fin de lograr una normalización de la vida del núcleo familiar.
Las casas contarán con personal presencial en horario de mañana, tarde, noche y fines de semana, así como festivos, a fin de garantizar la atención socioeducativa de manera continua.
Por su parte, los pisos tutelados se regirán bajo la modalidad de acompañamiento flexible, de lunes a viernes, y con localización permanente del personal, todos los días del año. Para las casas se contará con una directora o coordinadora, dos educadoras sociales, doce técnicas socioeducativas y dos cocineras, a repartir a partes iguales entre ambos recursos. Los pisos contarán con una directora o coordinadora y dos educadoras sociales, una por recurso.
La puesta en funcionamiento de una de las casas de acogida y uno de los pisos se producirá en breve, ya que se ha planificado para el mismo mes de la formalización del contrato. Un mes después deberá empezar a funcionar el otro piso tutelado, mientras que la segunda casa deberá estar lista en enero del próximo año, según la información detallada en los pliegos técnicos.
Un salto para cubrir el déficit de plazas en la Isla y reducir la espera
La red actual de centros de estancia temporal está conformada por 6 recursos: 3 casas de acogida con capacidad para 18 unidades familiares, 3 pisos tutelados para víctimas de violencia de género para 11 unidades familiares, y 1 piso para víctimas de trata, explotación sexual y/o contextos de prostitución, con capacidad para 6 familias. El IASS ha detectado déficit de plazas en las dos modalidades de centros.
En 2024, desde el Centro de Acogida Inmediata (CAI), se presentaron 23 solicitudes de mujeres para ingresar en casas de acogida. De ellas, seis causaron baja del CAI antes de adjudicarles plaza.
Las casas de acogida en la zona metropolitana de la Isla son las que menor número de plazas ofertan, lo que implica no solo mayor tiempo de espera, sino también la sobreocupación continua del CAI, a la espera de la derivación de mujeres a los centros de mayor cobertura temporal.
Respecto a los pisos tutelados, se evidencia, desde hace años, la necesidad de este tipo de servicio en la zona sur de la isla, ya que el mayor número de plazas en casas de acogida se encuentran en la comarca.





