El proyecto europeo Circularocean, en el que participa la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, estudia las basuras marinas en una treintena de playas del Archipiélago. El pasado domingo desarrolló el muestreo de basuras marinas en la Playa de Tazacorte.
Esta es una actuación ejecutada por la Sociedad Española de Ornitología -SEO/BirdLife, que formó parte de un programa de seguimiento en 30 playas de referencia, y que busca estudiar la presencia de residuos en el litoral y sus posibles variaciones estacionales.
El proyecto busca favorecer la conservación y recuperación de los espacios costeros y marinos del Atlántico medio oriental a través de la generación de conocimiento sobre la problemática de basuras marinas, el intercambio y la transferencia de buenas prácticas y la sensibilización de los agentes implicados y de la ciudadanía.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, explicó que “se hace para disponer de información recogida con criterios comunes, de manera que las medidas de prevención y gestión puedan apoyarse en datos y no únicamente en observaciones puntuales”, además de conocer qué residuos aparecen en las costas y cómo cambia su presencia durante el año.
La red de seguimiento comprende playas de referencia de las ocho islas y del islote de Alegranza. El diseño contempla cuatro muestreos anuales en cada playa, uno en primavera, otro en verano, otro en otoño y otro en invierno, lo que equivale a 120 muestreos por ciclo anual completo. En este sentido, las campañas se realizan conforme a un protocolo estandarizado basado en metodologías europeas y del Convenio OSPAR para evaluar si existen diferencias estacionales en la presencia de basuras marinas.
Los muestreos recogen información sobre la cantidad y la tipología de los objetos encontrados, así como datos que ayuden a identificar sus posibles orígenes. El análisis permitirá comparar las playas estudiadas y examinar cómo se distribuyen los residuos entre las distintas zonas del archipiélago y los periodos de muestreo.
Por su parte, la directora técnica del proyecto por parte de SEO/BirdLife en Canarias, María José Pérez, explicó que un muestreo aislado describe lo que se encuentra “en una playa en un momento concreto”, mientras que repetir el trabajo en los mismos lugares y aplicar el mismo protocolo “es lo que permite comparar campañas y comprobar si aparecen patrones estacionales”. La continuidad del seguimiento “es necesaria para interpretar los datos sin convertir una observación puntual en una conclusión sobre todo el litoral”.
El programa responde a la dispersión geográfica y temporal de la información disponible sobre basuras marinas en Canarias. Para facilitar su análisis, prevé un sistema común de datos georreferenciados que permita relacionar los registros con su localización, apoyar investigaciones y realizar comparaciones con otras regiones oceánicas macaronésicas.






