medio ambiente

Un centenar de especies invasoras amenazan la vida y la salud en Canarias

La Red Temática sobre Invasiones Biológicas advierte de un riesgo “muy alto” por la posible llegada de organismos como el mosquito del dengue o el jabalí durante la próxima década
El jabalí puede alterar el suelo y dificultar la regeneración de la flora autóctona. DA

El turismo y el comercio exterior, pilares de la conexión de Canarias con el resto del mundo, también abren la puerta a una amenaza para su patrimonio natural, su economía y la salud pública. La intensa circulación de personas y mercancías, unida a la fragilidad de los ecosistemas insulares, convierte al Archipiélago en un territorio especialmente expuesto a la llegada de especies exóticas invasoras por tierra, mar y aire. La magnitud del riesgo queda reflejada en un estudio científico publicado en la revista internacional Diversity and Distributions y coordinado en el marco de la Red Temática sobre Invasiones Biológicas (InvaNET), que identifica 106 especies animales y vegetales que podrían poner en peligro la biodiversidad canaria y la actividad económica de las Islas durante la próxima década.

El recién publicado Informe del escaneo de horizonte sobre futuras especies exóticas invasoras en las islas Canarias analiza la probabilidad de llegada y establecimiento de estos organismos, así como los efectos que podrían provocar en el territorio. Entre las especies que presentan un mayor riesgo figuran, por ejemplo, el jabalí, las culebras de herradura y el mosquito del dengue.

El primero remueve el suelo, destruye la cubierta vegetal y dificulta la regeneración de la flora autóctona, con la consiguiente degradación de los hábitats forestales. Las culebras, por su parte, depredan lagartijas, geckos, aves y pequeños mamíferos, lo que podría agravar el declive de reptiles endémicos amenazados, como los lagartos gigantes. El mosquito Aedes aegypti, además, puede transmitir enfermedades como el dengue, el zika y la fiebre amarilla, por lo que su presencia supondría un riesgo para la salud pública.

El estudio distingue entre las amenazas para los ecosistemas y aquellas que afectan a la economía y al bienestar de la población de las Islas. En el primer ámbito, identifica 94 especies exóticas con capacidad para ocasionar daños relevantes a la biodiversidad, mientras que otras 49 presentan potencial para generar importantes perjuicios socioeconómicos.

Vías de entrada

El transporte marítimo, la náutica de recreo, la importación de plantas y el comercio de animales exóticos figuran entre las vías de entrada que requieren una vigilancia especial. En el medio marino, el agua de lastre de los buques comerciales puede transportar organismos de forma involuntaria entre distintas regiones. Además, las embarcaciones recreativas y los yates también favorecen su dispersión por los organismos que se adhieren a sus cascos. El informe señala estas vías de entrada como responsables de la introducción de especies marinas como el pez mariposa y la cherna colorada, ya presentes en Canarias.

El comercio de vegetales constituye otra vía de entrada, especialmente por la importación de palmeras ornamentales para jardines y viveros. El picudo rojo, que estuvo presente en Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife, es un claro ejemplo de cómo el comercio internacional de estas plantas puede propagar plagas que causan graves daños al patrimonio vegetal y que ya se han extendido a medio centenar de países.

A estas rutas se añade el comercio de mascotas y de especies destinadas a acuarios. Los escapes accidentales o las liberaciones voluntarias pueden favorecer la llegada al medio natural de reptiles como la serpiente del maíz, mientras que la venta de peces ornamentales puede propiciar la introducción de organismos exóticos en aguas continentales, como el molly.

La intensa conexión comercial y de transporte de Canarias con regiones que presentan condiciones climáticas similares facilita la llegada potencial de organismos capaces de adaptarse a los ecosistemas insulares. El riesgo no termina, además, con su entrada en el Archipiélago: el traslado de mercancías y especies entre las propias Islas puede contribuir a extender aquellas que ya se han establecido en alguna de ellas.

Piden reforzar la vigilancia

Ante este escenario, los investigadores recomiendan evaluar en profundidad las especies con mayor riesgo, actualizar los listados de especies preocupantes para Canarias y proponer nuevas incorporaciones al Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. También instan a reforzar la vigilancia en los espacios naturales, especialmente en los ecosistemas acuáticos y de agua dulce, para detectar posibles invasiones de forma temprana.
El documento recalca, asimismo, la importancia de reforzar la bioseguridad en el transporte interinsular, así como mejorar la regulación del comercio y disponer de registros exhaustivos de los organismos comercializados en viveros, establecimientos de jardinería, acuarios y tiendas de mascotas, con el fin de identificar y controlar las principales vías de entrada. La detección precoz debe ir acompañada de protocolos de respuesta rápida que permitan controlar o erradicar las especies antes de que sus poblaciones se consoliden.

Por último, aconsejan que las futuras evaluaciones no se centren exclusivamente en las especies con mayor probabilidad de llegada. “También deben tenerse en cuenta aquellas cuya entrada sea menos probable, pero que puedan ocasionar daños especialmente graves a los ecosistemas, la agricultura, los bosques o la salud pública”, apuntan.

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