El hotel Tenerife Tour, uno de los emblemas del despegue turístico de Tenerife en los años 70, que permanecía cerrado desde 2011 y actualmente en ruinas, tiene los días contados. La propiedad ya dispone de la autorización municipal para su demolición y los trabajos para tirar abajo el histórico complejo de bungalós de Las Caletillas comenzarán el próximo martes, según ha podido confirmar este periódico. El recinto ya cuenta desde hace unos días con el vallado de seguridad.
En el lugar del hotel, construido de forma escalonada junto a la Avenida Marítima en 1966, se habilitarán nuevos usos comerciales (incluyendo un supermercado de Mercadona), residenciales (viviendas privadas) y espacios de esparcimiento.
La nueva zona de expansión de Las Caletillas permitirá a la ciudadanía recuperar el área de dominio público marítimo-terrestre con la ejecución de una plaza con espacios para el descanso, mirador y solárium, ya que el paseo marítimo se prolongará y contará con accesos de uso público a la costa. El paisaje variará considerablemente al reemplazar la fachada urbana edificada por espacios públicos peatonales tras la cesión de 1.476 metros cuadrados por los promotores, encargados de financiar las obras, que contemplan la eliminación de las viejas piscinas junto al mar.
La última novedad del Programa de Actuación sobre el Medio Urbano (PAMU), el instrumento municipal que permite reordenar suelos urbanos consolidados, es la actualización de la propuesta iniciada por la propiedad, a la vista de los informes recibidos durante el periodo de información pública.
Una vez concluido este trámite, se llevará al pleno municipal para su aprobación definitiva y el siguiente paso serán los proyectos de urbanización. El Ayuntamiento de Candelaria considera “muy positiva” esta iniciativa y subraya la revalorización que experimentará la zona, actualmente abandonada y en desuso, con la reordenación urbanística de esta parcela de 8.355 metros cuadrados en la Avenida Marítima.
La Concejalía de Planificación y Gestión Urbanística y Ambiental ordenó a finales de septiembre la demolición con carácter urgente del inmueble, “al concurrir daños estructurales graves y generalizados que generan un riesgo para la seguridad de las personas, como medida indispensable tras la declaración de ruina inminente”.
La resolución del Ayuntamiento ordena a la propiedad, entre otras medidas, instalar vallado de seguridad tanto para vehículos como peatones, fijar la señalización vertical de prohibido aparcar, garantizar la imposibilidad de presencia de moradores tras el desalojo de las últimas personas hace unos días por la Policía Local y la desratización previa a la demolición como medida preventiva de salubridad pública.
Fuentes del Ayuntamiento de Candelaria indicaron que la Oficina Técnica Municipal lleva trabajando en los últimos años para “lograr el mejor proyecto posible para la zona, compatibilizando el interés particular de los promotores y el interés general de la ciudadanía para recuperar esta zona del municipio para uso y disfrute de todos”.








