Pablo Álvarez ha completado parte de su entrenamiento en Lanzarote. Este astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) cree que aún es pronto para ver a un español pisar la Luna. “Todavía queda mucho trabajo para que sea posible”, comentó ante los medios de comunicación en el Parque Natural de los Volcanes. Compareció junto a Loredana Bessone, responsable del proyecto; el presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort y el consejero insular de Geoparque, Reserva de la Biosfera y Medio Ambiente, Samuel Martín. Espera realizar su primer viaje fuera del planeta, a la Estación Espacial Internacional, antes de 2030. En un entorno volcánico, los cosmonautas aprenden a interpretar las unidades de lava y los eventos volcánicos.
Durante el congreso espacial de Vigo, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife promocionaron recientemente el “mejor sitio del mundo” para el sector aeroespacial.
El director general de Coordinación Orgánica y Proyectos Estratégicos del Ejecutivo autonómico, David Pérez-Dionis, detalló que 19 proyectos aeroespaciales han sido declarados estratégicos. La posición geoestratégica, la apertura al mar, la cercanía al ecuador y la diversidad de espacios adecuados para la experimentación son algunas de sus ventajas naturales. Como capacidades estructurales, Canarias dispone de centros científicos y tecnológicos “de gran interés y con repercusión internacional”, universidades públicas con un sistema “fuerte” o un régimen económico y fiscal singular, a lo que se añaden la seguridad jurídica europea y el apoyo gubernamental al sector. De la estrategia aeroespacial canaria se ha hablado de lo lindo en Belek, un balneario del sur de Turquía, sede la 77ª conferencia astronáutica internacional.
La creación de un grado aeroespacial en la Universidad de La Laguna, el impulso de la formación profesional y un plan internacional para posicionar a Canarias en el mapa aeroespacial mundial son otras de las lineas de actualización.
Martínez Díaz mencionó como éxitos el primer satélite canario, el Alisio-1, infraestructuras críticas que permiten garantizar una conectividad superior a muchos territorios a través de once cables submarinos y el talento que generan las universidades o el Instituto de Astrofísica de Canarias.
No en vano, el sector aeroespacial canario se está consolidando como un pilar de diversificación económica apoyado por la Administración pública. Casi un centenar de representantes empresariales e institucionales se han reunido en el Hotel Escuela Santa Cruz para escudriñar las oportunidades que brinda la colaboración público-privada. Se calcula que iniciativas de gran envergadura generarán entre 122 y 158 empleos directos, sumados a “una cantidad significativa” de indirectos.






