cultura

La poesía vuelve a Mazapé

El festival de San Juan de la Rambla celebra del 5 al 8 de noviembre su tercera edición, con recitales, encuentros literarios, música, fotografía y propuestas para toda la familia
El Festival Internacional de Poesía Mazapé celebra su tercera edición en noviembre. / DA

La poesía tiene la capacidad de transformar la manera en que miramos el mundo, de descubrir nuevos significados en lo cotidiano y de conectar territorios, generaciones y culturas. Sobre esa idea se construye el Festival Internacional de Poesía Mazapé, que regresa a San Juan de la Rambla del 5 al 8 de noviembre con una programación que convierte la palabra en punto de encuentro entre la creación literaria, las artes y el entorno.

Tras el aplazamiento de la cita prevista inicialmente para marzo, el municipio recupera esta propuesta cultural con cuatro jornadas dedicadas a la lectura, la reflexión y el diálogo entre distintas formas de expresión.

El nombre del festival remite al macizo de Mazapé, un paraje de especial valor natural, arqueológico y etnográfico que sirve de inspiración para una iniciativa que entiende la cultura como una forma de relación con el territorio. La poesía no aparece aquí aislada de su contexto, sino vinculada a la memoria, al paisaje y a las experiencias humanas que alimentan la creación. Desde esa perspectiva, el encuentro aspira a acercar la literatura a públicos diversos y a reforzar el papel de San Juan de la Rambla como espacio para la actividad cultural y el intercambio artístico.

La programación, que se desarrollará íntegramente en la Biblioteca Casa de los Pérez, combina recitales, conversaciones con escritores, intervenciones breves, música y actividades dirigidas a la infancia. El objetivo es ofrecer distintas puertas de entrada a la poesía, tanto para quienes mantienen una relación habitual con los libros como para quienes se acercan a este género a través de la oralidad, la interpretación o el encuentro directo con sus autores.

La jornada inaugural, el jueves 5 de noviembre, comenzará con la presentación de la exposición fotográfica Vidas Suspendidas, de Luz Sosa Contreras, una propuesta que amplía el diálogo del festival hacia el lenguaje visual. A continuación, el Proyecto Aguaviva protagonizará un recital que dará paso a las primeras píldoras poéticas, un formato concebido para acercar la palabra al público mediante intervenciones breves. La jornada incluirá también una entrevista al joven poeta Mario Obrero, conducida por Raquel Toste, en una conversación que permitirá profundizar en su trayectoria y en su manera de entender la creación literaria.

El viernes 6, los recitales y encuentros volverán a ocupar el centro de la programación. Covadonga García y Alfonso Calvante abrirán la tarde, antes de una conversación entre Miriam Reyes y Rafael-José Díaz, moderada por Mari Nieves Pérez. El programa continuará con nuevas píldoras poéticas y el recital Rockstar, que incorporará otras formas de acercamiento a la palabra y a su dimensión escénica.

La tercera jornada trasladará parte de la actividad a La Poeteca, donde el sábado 7 se celebrará un recital con Mario Obrero, Miriam Reyes y Corina Oprae. Por la tarde, el festival recuperará la figura y la obra de Pedro García Cabrera en un encuentro en el que participarán Guadalberto Hernández, Nilo Palenzuela, Cecilia Domínguez y Katya Vázquez. La sesión continuará con nuevas intervenciones poéticas y una entrevista a Corina Oprae, también conducida por Katya Vázquez, antes de un recital compartido por esta autora y Miriam Reyes. La música pondrá el broche a la jornada con la actuación de José Artiles.

El domingo 8 de noviembre estará dedicado especialmente a las familias y al público infantil, con un taller de creación a cargo de Sara González y la propuesta Versos para Familias, de María Kapitán. La programación incluirá asimismo el recital Para escuchar los pájaros los bombardeos deben cesar, cuyo título sitúa la palabra poética frente a la violencia y reivindica la capacidad de la cultura para abrir espacios de sensibilidad y reflexión. Las últimas píldoras poéticas, a cargo de Loly Armas y Eusebio Marrero, darán paso a la actuación de Laberinto Narrativo y a la clausura del encuentro, que finalizará con la música del grupo vocal Irremediables.

Con esta combinación de literatura, fotografía, música y propuestas participativas, Mazapé plantea una experiencia cultural que va más allá de la sucesión de recitales. Los encuentros entre autores, las conversaciones en torno a la escritura y las actividades familiares favorecen una relación directa con la poesía, entendida como expresión artística y como herramienta para observar críticamente la realidad.

El festival reivindica así la capacidad de los espacios rurales para acoger proyectos culturales abiertos al diálogo internacional, al tiempo que pone en valor el patrimonio y la identidad de San Juan de la Rambla. Durante cuatro días, la palabra volverá a ocupar calles y espacios de encuentro para demostrar que la poesía sigue siendo un territorio compartido: un lugar desde el que escuchar otras voces, reconocer experiencias comunes y mirar el entorno con una sensibilidad renovada.

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