Papá
Apretó mi mano. Fuerte. Una y otra vez. Papá apretó mi mano. Estaba cansado. Tenía que estarlo. La vida, al final, cansa. La vida se cansa de tanto vivirse. Y de tanto querer. Porque si no se quiere, no vale la pena sufrir y cansarse.Papá apretó mi mano. Le quedaban fuerzas después de tanto bien






