Paseo Peatonal Antonio Oliva
La primera visión que uno conserva de Antonio Oliva Ávila es, cuando siendo un niño con calzón largo, nos acercábamos al exterior de las viejas casetas del campo El Peñón para pedirle la alineación del infantil San Agustín, de Los Realejos. Aquel rostro serio de un hombre amable y aspecto bonachón, de aquel entrenador que,
