El Gobierno de España prepara la ley que prohibirá las bebidas energéticas a los menores de 16 años en toda España. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha iniciado este jueves la tramitación de un anteproyecto que restringirá el acceso de niños y adolescentes a estas bebidas con alto contenido en cafeína, en un nuevo intento por sacar adelante una regulación pendiente, después de que el Congreso tumbara la semana pasada una propuesta similar promovida por Sumar.
El ministro del Gobierno Pablo Bustinduy ha anunciado durante el acto del 25 aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) que su departamento ha sacado a consulta pública el texto de la futura norma. Es, al menos, el tercer intento del Ejecutivo de restringir el acceso a estos refrescos en la infancia y la adolescencia.
Qué dice exactamente la nueva ley del Gobierno
El anteproyecto establece dos niveles de restricción en función del contenido de cafeína:
- Prohibición de venta a menores de 16 años de cualquier bebida energética.
- Prohibición ampliada hasta los 18 años en el caso de los productos que superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros, una concentración que se considera especialmente elevada.
La regulación del Gobierno afectará tanto a la venta directa al consumidor como a la publicidad de estos productos, que también será objeto de restricciones específicas. La consulta pública abierta este jueves permitirá que la ciudadanía y los colectivos afectados puedan presentar aportaciones al texto antes de que el Ministerio remita el anteproyecto definitivo al Consejo de Ministros.
«Vamos a insistir las veces que haga falta hasta que esto sea ley», ha asegurado el ministro Pablo Bustinduy durante el anuncio.
El 38% de los adolescentes consume estas bebidas
Los datos que maneja el Gobierno son contundentes. Según la última encuesta ESTUDES del Ministerio de Sanidad, el 38,4% de los jóvenes de entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas, con una prevalencia mayor entre los chicos (45,7%) que entre las chicas (31%). Además, un 15% de los adolescentes asegura mezclarlas con alcohol, una práctica que, según subraya el ministerio, «multiplica los riesgos para la salud».
La propuesta se sustenta en las recomendaciones de la propia AESAN y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que llevan tiempo alertando de los posibles efectos fisiológicos y psicológicos de un consumo excesivo de cafeína a edades tempranas: alteraciones del sueño, cambios de comportamiento, trastornos cardiovasculares, hipertensión, sobredosis de cafeína e incluso problemas de masa ósea derivados de un consumo continuado. Un estudio reciente de la AESAN apunta además a que el 90% de la ciudadanía apoya esta medida.
El precedente: una ley tumbada en el Congreso por PP, Vox, Junts y CC
El nuevo intento del Ejecutivo del Gobierno llega después de que, el pasado 26 de mayo, el Congreso de los Diputados rechazara la toma en consideración de una proposición de ley con un contenido muy similar, impulsada por Sumar dentro del propio Gobierno de coalición. La iniciativa decayó por los votos en contra de PP, Vox, Junts y Coalición Canaria, además de la abstención del PNV.
Aquella derrota parlamentaria del Gobierno forzó a Consumo a recuperar la vía gubernamental que había puesto en pausa a principios de año, precisamente para no interferir con la iniciativa parlamentaria de Sumar. Bustinduy ha defendido la urgencia de la ley apelando al «conocimiento científico» y al «respaldo mayoritario» de la sociedad.
Una medida alineada con Europa
España no sería el primer país europeo en adoptar este tipo de regulación. Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría y Lituania ya cuentan con normativas similares. Hungría, por ejemplo, ha optado por situar el límite en los 18 años, mientras que Noruega utiliza el umbral de los 15 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros para activar la prohibición. También en España existen normativas parecidas en algunas comunidades autónomas como Galicia y Asturias, lo que, según Consumo, refuerza la importancia de armonizar la legislación a nivel estatal y favorecer la unidad de mercado.
Comedores escolares y publicidad infantil, otras medidas en marcha
La iniciativa del Gobierno se suma a otras impulsadas por el Ministerio de Consumo en los últimos meses. El decreto de comedores escolares, ya en vigor, prohibió la venta de bebidas energéticas en todos los colegios e institutos del país y limitó la presencia de fritos y bollería en los menús, apostando por más fruta y alimentos de temporada. También está pendiente de aprobación otra norma con la que Bustinduy pretende limitar la publicidad de alimentos infantiles hipercalóricos y poco saludables, en línea con las recomendaciones de la OMS para reducir la exposición de los menores a determinados productos en horario protegido.