Las cumbres de La Palma en Canarias, han amanecido este miércoles bajo un frío intenso poco habitual en Canarias incluso para las zonas más altas de la isla. En el entorno del Roque de Los Muchachos, el termómetro ha caído en picado y a las 08.30 horas de este 7 de enero se registraban casi cinco grados bajo cero, con una temperatura mínima exacta de -4,8 grados. El dato confirma una de las madrugadas más frías del invierno en el punto más elevado de la isla.
El descenso térmico se ha producido en el vértice insular situado en el municipio de Villa de Garafía, a 2.426 metros de altitud, donde el frío ha dejado una estampa plenamente invernal. La bajada de temperaturas ha sido suficiente para congelar el rocío y cubrir de escarcha amplias zonas del entorno, un fenómeno que suele aparecer únicamente durante los episodios más fríos del año.
Según fuentes del Observatorio Astrofísico, la situación ha generado además placas de hielo en la carretera de acceso al complejo científico. En concreto, en el tramo de Los Andenes, a primeras horas de la mañana, se detectaron zonas heladas que obligan a extremar la precaución en la conducción. Este tipo de episodios no solo afectan a la movilidad, sino que también incrementan el riesgo de accidentes en las vías de alta montaña.
En Canarias, frío intenso en La Palma: heladas en cumbres y contraste térmico en el resto de la isla
El episodio de frío en Canarias no se ha limitado únicamente al Roque de Los Muchachos, aunque es allí donde se han registrado los valores más extremos. En el resto de La Palma, a la misma hora de la mañana, las temperaturas mostraban un amplio contraste térmico según la AEMET, con registros que oscilaban entre los 4 grados en zonas altas y medianías y los 17 grados en áreas más bajas y cercanas a la costa.

Este contraste en Canarias es característico de las situaciones invernales marcadas por cielos despejados durante la noche y una atmósfera estable, condiciones que favorecen la pérdida rápida de calor en superficie. En las zonas altas, el aire frío se acumula con mayor facilidad, dando lugar a heladas intensas y a la formación de escarcha, mientras que en cotas más bajas el efecto del mar suaviza las temperaturas.
La imagen de las cumbres palmeras cubiertas de hielo y escarcha refuerza la sensación de un invierno más riguroso de lo habitual en el archipiélago. Aunque Canarias goza de un clima templado durante la mayor parte del año, episodios como este recuerdan que las islas, y especialmente las de mayor relieve, pueden registrar condiciones propias de latitudes mucho más septentrionales.
El entorno del Roque de Los Muchachos, uno de los enclaves científicos más importantes de Europa, es especialmente sensible a estos descensos bruscos de temperatura. Las heladas pueden afectar tanto a la infraestructura viaria como a los sistemas técnicos del observatorio, por lo que se activan protocolos específicos para garantizar la seguridad del personal y la operatividad de las instalaciones.
Las bajas temperaturas en Canarias también tienen un impacto directo en el paisaje. La escarcha acumulada sobre el suelo, la vegetación y las estructuras crea una estampa poco frecuente en La Palma, pero bien conocida por quienes trabajan o transitan habitualmente por las cumbres durante el invierno. En algunas zonas, el hielo puede persistir durante varias horas, incluso después de la salida del sol.
En el ámbito meteorológico en Canarias, estos valores se explican por la combinación de aire frío en capas altas, estabilidad atmosférica y ausencia de nubosidad nocturna. Este escenario favorece una fuerte inversión térmica y permite que el frío se intensifique en las zonas más elevadas. Aunque el sol contribuye a una recuperación progresiva de las temperaturas a lo largo del día, las primeras horas de la mañana suelen ser las más críticas.
Las autoridades recomiendan precaución en los desplazamientos hacia las cumbres, especialmente en tramos donde pueda persistir el hielo. También se aconseja equipar los vehículos adecuadamente y evitar maniobras bruscas en zonas sombreadas, donde el hielo puede pasar desapercibido.