El Gobierno de Canarias desactiva la prealerta por vientos y fenómenos costeros tras la mejora del tiempo en el archipiélago. Canarias recupera la normalidad meteorológica tras varios días bajo vigilancia por vientos y condiciones adversas en la costa. El Gobierno de Canarias, mediante la Dirección General de Emergencias, ha confirmado que a partir de las 12:00 horas de este martes, 25 de marzo, queda oficialmente desactivada la prealerta por vientos y fenómenos costeros que afectó a múltiples islas del archipiélago.
La decisión ha sido tomada tras valorar los últimos informes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y aplicar el protocolo previsto en el Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA).
Durante los días previos, la prealerta se había extendido a zonas de Canarias como El Hierro, La Palma, especialmente en municipios como Garafía, El Paso, Fuencaliente y Villa de Mazo, así como La Gomera y varios sectores del norte, sur y suroeste de Tenerife, como Garachico, El Tanque, Los Silos, Buenavista del Norte, Santiago del Teide, San Miguel, Granadilla, Arico, Fasnia, Güímar, Arafo, Candelaria y El Rosario. En Gran Canaria, las áreas afectadas incluyeron Gáldar, Agaete, Artenara, La Aldea, Tejeda, San Mateo, Valsequillo, Telde, Ingenio, Agüimes, Santa Lucía de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana. Asimismo, las islas de Lanzarote y Fuerteventura también se encontraban bajo vigilancia.
Con la mejora progresiva de las condiciones meteorológicas, el Gobierno ha confirmado que ya no se dan las circunstancias que justificaban mantener activa la situación de prealerta. Este anuncio marca el retorno a la estabilidad atmosférica en todas las islas Canarias, aunque se mantiene una vigilancia pasiva por parte de los organismos de emergencia.
El tiempo en Canarias no mejorará según la AEMET
Además, la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha anunciado el fin de la prealerta por fenómenos costeros que permanecía vigente en sectores específicos del litoral. Esta medida preventiva se había activado en el norte y oeste de La Palma, El Hierro, Fuerteventura y Lanzarote, así como en el litoral norte de La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Las condiciones del mar han mejorado, permitiendo a las autoridades considerar que el nivel de riesgo ha disminuido de forma significativa.
Según la previsión actual de la Aemet, para el miércoles, 26 de marzo, se espera un panorama nuboso en las vertientes norte y suroeste del archipiélago, con posibilidad de lluvias débiles y ocasionales en el nordeste y zonas medias del suroeste por la tarde. El resto de Canarias disfrutará de intervalos nubosos y cielos despejados en las cumbres.
Las temperaturas se mantendrán estables, oscilando entre los 21 grados de máxima en Tenerife y los 12 grados de mínima en El Hierro. En general, no se esperan variaciones significativas en los termómetros en ninguna de las islas del archipiélago.
Respecto al viento, soplará con intensidad moderada desde el nordeste, siendo más fuerte en los extremos oeste y sureste durante la mañana, para después amainar en horas vespertinas. En las cumbres, se prevé un comportamiento similar, iniciando con vientos moderados que disminuirán progresivamente hasta quedar flojos al final del día.
En la provincia de Las Palmas, se anticipan cielos nubosos en la mitad norte de Gran Canaria, con baja probabilidad de lluvias débiles y ocasionales. En el resto de la isla, predominarán los intervalos nubosos, sin descartarse algunas precipitaciones ligeras en el interior en horas de la tarde. En Lanzarote y Fuerteventura, la jornada comenzará con cielos nubosos, los cuales irán despejándose a lo largo del día, aunque se podrían registrar intervalos nubosos ocasionales en las costas.
Las temperaturas en Las Palmas de Gran Canaria permanecerán entre los 20ºC de máxima y los 16ºC de mínima, lo que consolida un escenario térmico típicamente primaveral, sin sobresaltos térmicos relevantes. El viento también soplará desde el nordeste, con rachas más intensas en zonas expuestas del oeste y el sureste, mientras que en zonas altas se espera una evolución de viento fuerte a flojo conforme avance la jornada.
Este retorno a la normalidad ha sido celebrado por los sectores más afectados en el tiempo en Canarias, incluyendo la agricultura, el sector pesquero y el transporte marítimo, que habían registrado incidencias leves en los últimos días a raíz del oleaje y las rachas de viento. Las autoridades han reiterado su compromiso con la prevención y la seguridad ciudadana, subrayando la eficacia del PEFMA como herramienta para responder con agilidad y precisión ante fenómenos de esta naturaleza.

Mientras tanto, la ciudadanía en Canarias ha respondido con responsabilidad a las indicaciones de las autoridades, especialmente en las zonas costeras donde se había recomendado precaución ante el fuerte oleaje. En municipios como Agaete, Garachico, San Bartolomé de Tirajana o Arico, donde históricamente se han registrado incidencias durante episodios de viento y mar de fondo, no se han producido eventos graves durante este episodio, gracias a las medidas preventivas adoptadas.
La rápida desactivación de la alerta muestra una mejor coordinación interinstitucional en Canarias, donde tanto los ayuntamientos como los cabildos insulares colaboran de manera directa con la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias y los servicios meteorológicos. Esto permite activar y desactivar medidas con base en datos técnicos actualizados, lo cual es clave para minimizar riesgos y evitar la fatiga informativa entre la población.
Con el panorama ya más despejado, la actividad en playas, senderos y espacios naturales comienza a recuperar su dinamismo habitual. En las próximas horas, se espera una recuperación total de las actividades al aire libre en Canarias, con un pronóstico favorable para los residentes y para los miles de turistas que eligen cada semana el archipiélago como destino de descanso.
La vigilancia continúa, pero por ahora, Canarias respira con tranquilidad. La isla vuelve a mirar al cielo sin temor, con la certeza de que los protocolos funcionan y que el compromiso institucional garantiza una gestión rápida y eficaz frente a los caprichos del clima. En la meteorología, como en la vida, el viento a veces sopla fuerte, pero también amaina. Y hoy, en Canarias, ha amainado.