Una ola de denuncias por estafa en Tenerife ha encendido las alarmas entre profesionales del sector de la fontanería. Varios gremios de reparadores y empresas del sector han advertido de la presencia de un individuo que se hace pasar por fontanero en distintas localidades de la isla, especialmente en áreas residenciales del sur y del área metropolitana de tenerife, con el objetivo de estafar a particulares mediante servicios inexistentes o chapuzas deliberadas.
La modalidad empleada es ya conocida por las autoridades: el falso fontanero contacta con personas mayores o residentes extranjeros —en muchos casos, no familiarizados con el idioma ni con el sistema de servicios locales— y les ofrece revisiones urgentes por supuestas fugas o defectos en la instalación. Una vez en la vivienda en Tenerife, ejecuta trabajos improvisados y cobra importes desproporcionados en efectivo, sin dejar factura ni posibilidad de reclamar.
Estafa del falso fontanero en Tenerife: víctimas vulnerables y modus operandi
El modus operandi ha sido descrito por varios afectados y corroborado por empresas del sector:
El individuo llama o deja tarjetas en los buzones simulando ser parte de una empresa autorizada.
Suele ofrecer presupuestos verbales que luego se incrementan tras “detectar” nuevos fallos.
Una vez dentro del domicilio, realiza supuestas reparaciones en lugares que no requieren intervención real, como sustituir grifos perfectamente funcionales o cortar válvulas innecesariamente.
En muchos casos, tras cobrar, se marcha sin dejar datos ni comprobante, y los problemas reaparecen o empeoran al poco tiempo.
Las asociaciones profesionales denuncian que este tipo de actuaciones dañan gravemente la imagen del sector, que se rige por licencias, seguros de responsabilidad civil y cumplimiento de normativas.
“Estamos recibiendo quejas de clientes que luego nos llaman para arreglar lo que esta persona ha destrozado o dejado a medias”, señala uno de los portavoces del gremio en declaraciones recogidas por los medios.
Además en Tenerife, se han detectado varios casos en los que el individuo utilizaba una furgoneta sin rotulación, con herramientas oxidadas y sin acreditación alguna, lo que debería servir de alerta para los ciudadanos. En otras ocasiones, el estafador se presenta como “un técnico enviado por la comunidad de vecinos”, logrando así acceso a viviendas con mayor facilidad.
El fraude ha generado especial preocupación en zonas turísticas de Tenerife y urbanizaciones donde residen personas mayores solas, colectivo especialmente vulnerable ante este tipo de engaños. De hecho, hay indicios de que el individuo podría haber actuado previamente en otras islas, como Gran Canaria o Lanzarote, lo que ha motivado una alerta extendida en todo el Archipiélago.