El «súper El Niño» que se avecina en 2026 y 2027 ha disparado la preocupación mundial por los fenómenos meteorológicos extremos. Los principales modelos de predicción apuntan a un episodio de gran intensidad que podría batir récords globales de temperatura, pero conviene separar el dato científico del ruido alarmista: en lo que respecta a España y a Canarias, los expertos piden cautela, porque la relación directa de este fenómeno con el tiempo en el país es mucho más débil de lo que sugieren algunos titulares.
Antes de echarse las manos a la cabeza, merece la pena entender qué es exactamente este fenómeno y qué se puede esperar realmente en el archipiélago y en el conjunto del territorio español durante los próximos meses del «súper El Niño».
Qué es el «súper El Niño»
El «súper El Niño» es el nombre del fenómeno climático que consiste en temperaturas inusualmente cálidas del agua del mar en el océano Pacífico, cerca del ecuador, que alteran los patrones normales de viento y pueden provocar cambios en el clima de todo el planeta. Suele ocurrir cada dos a cinco años, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El término «súper El Niño» no es estrictamente científico. Es una forma informal de referirse a un episodio excepcionalmente intenso, definido por temperaturas del agua que superan en al menos 2 grados Celsius la media en esa zona del Pacífico. Los modelos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) y de la NOAA coinciden en que el fenómeno es prácticamente seguro y apuntan, en varios escenarios, a esa categoría «súper».
«No existe una correlación directa entre la ocurrencia de El Niño y el tipo de tiempo que podamos esperar en España», advierte Rubén del Campo, portavoz de la AEMET.
Cuándo llegará y por qué preocupa el «súper El Niño»
El pronóstico de la NOAA situaba en mayo la probabilidad de que el fenómeno surgiera entre mayo y julio en torno al 82%, con cerca de un 96% de probabilidades de que continúe entre diciembre y febrero de 2027. Es decir, el pico de intensidad se espera para el otoño y el invierno, no para el verano.
La gran preocupación de fondo es que este episodio se superpone a un planeta ya muy caliente. Según el servicio europeo Copernicus, marzo de 2026 fue el cuarto mes más cálido jamás registrado a nivel global, con 1,48 grados por encima de los niveles preindustriales. Un súper El Niño que se suma a un océano de base más caliente que en los grandes episodios de 1997 o 2015 puede producir impactos superiores, empujando el promedio planetario hacia valores cercanos a los 1,8 grados durante algunos meses.
Cómo puede afectar a España: la cautela de la AEMET
Aquí está la clave que muchos titulares omiten. Los efectos de El Niño se concentran sobre todo en el Pacífico y en los trópicos, y su repercusión sobre Europa llega con retraso y de forma mucho menos directa. La AEMET ha sido explícita: cuando el fenómeno empiece a actuar con fuerza, en otoño e invierno, ya habrá pasado la canícula del verano español.
Esto no significa que el verano de 2026 vaya a ser suave. Los productos estacionales del ECMWF indican que es muy probable que sea, de media, entre uno y dos grados más cálido de lo habitual, pero ese calor se explica principalmente por el calentamiento global y la posición de los anticiclones, no directamente por El Niño. Conviene no confundir ambos fenómenos.
El impacto en el Mediterráneo y en Canarias
Para los países mediterráneos como España, Italia, Grecia o Portugal, un par de años consecutivos con temperaturas globales tan elevadas suele traducirse en veranos más largos e intensos, primaveras adelantadas y otoños más templados, con efectos directos en la agricultura, los recursos hídricos, la salud pública y la gestión de incendios forestales.
Canarias, por su posición subtropical, es especialmente sensible a la variabilidad de las temperaturas del océano y a los episodios de calor y calima. Un Atlántico más cálido de lo normal puede favorecer noches tropicales más frecuentes y episodios de calor sahariano más intensos, aunque, igual que en el resto del país, no existe una relación mecánica entre El Niño y el tiempo concreto que vivirá el archipiélago.
Cuidado con la desinformación
El fenómeno «súper El Niño» ha generado una oleada de mensajes alarmistas en redes y portales digitales que aseguran un verano «abrasador» provocado por el súper El Niño. Los verificadores y la propia AEMET han salido al paso: es demasiado pronto para prever sus efectos con confianza, no hay correlación clara con el verano español y, en cualquier caso, su mayor impacto se notaría a escala global y de forma diferida. La recomendación de los expertos es seguir las previsiones oficiales y desconfiar de los titulares que prometen catástrofes inmediatas.