ARONA

Las pequeñas cosas que hacen grande a Arona

Pocos pensaban hace apenas unos meses que la capital económica del sur de Tenerife fuera capaz de dar titulares positivos. La realidad, sin embargo, ha puesto en cuestión las dudas de los más escépticos con una importante inversión económica, una vibrante vida cultural y políticas sociales punteras sobre las que merece la pena detenerse

ARONA VISTA AÉREA

Alguien que hubiese sido cuestionado hace apenas dos años por la realidad de Arona, probablemente no se habría aventurado a hacer una predicción positiva acerca del municipio. Capital económica del Sur y pujante motor de Isla, Arona y los titulares negativos iban de la mano de manera más habitual de lo deseable.

Sin embargo, la realidad no les ha sido propicia a los más pesimistas y lo cierto es que este gigante que supera ya los 93.000 habitantes, tercer municipio en población de Tenerife y quinto de Canarias, ha comenzado a sorprender por su capacidad de recuperación, las intensas inversiones realizadas, una vida cultural vibrante y unas políticas sociales que, cuanto menos, son pioneras.
Arona entra en 2018 con buena parte de la tarea hecha. Si la falta de un planeamiento propio del siglo XXI ha sido uno de los mayores lastres para su desarrollo, lo cierto es que el anuncio por parte de su alcalde, José Julián Mena, de la salida a licitación del documento de revisión del Plan General, despeja el horizonte de la inversión en este municipio, después de dos intentos anteriores que quedaron frustrados.

MENA: “EL RENACIMIENTO DE ARONA ES MÉRITO DE TODOS”

Mena, que ha sido en estos dos años la cara visible de esta recuperación, ha impulsado, además, el mayor programa de inversiones municipales, denominado Arona Avanza, con más de siete millones de euros, el reasfaltado de más de 155 calles a las que se han dedicado 4,5 millones, el plan de renovación integral de parques infantiles, la construcción de nuevos espacios públicos, como el área para niños de la calle Colegio, la completa renovación de la plaza Paulino Suances de Las Galletas y el alquiler de una zona de aparcamiento público, la construcción de una nueva plaza en Palm-Mar, el Mercado del Agricultor de Valle San Lorenzo o el gran pulmón verde de La Trujilla, en Cabo Blanco. Todo ello por no hablar de la recuperación de las banderas azules perdidas por esta potencia turística, las obras en la playa del Camisón, la incorporación de 48 trabajadores más en los servicios de limpieza de las calles. O la apuesta por la sostenibilidad, con un Congreso Internacional de Turismo Sostenible organizado este mismo año.

Sin duda alguna, 2017 será recordado como el año de la recuperación de Arona y el municipio comienza a atraer las miradas de propios y extraños.

José Julián Mena asegura que “lo importante es que nos convirtamos en un municipio del que nuestra gente se sienta orgullosa, un lugar habitable en la que nuestros vecinos quieran vivir y criar a sus hijos, dejar atrás los titulares negativos y atraer las miradas de quienes desean invertir en Arona. Que vean la pujanza de este municipio como capital económica de la Isla y se queden”.

Mena considera que la clave de este renacimiento “es de todos, de los vecinos y de las organizaciones que se han implicado en levantar Arona, de los técnicos y trabajadores municipales, que hacen un trabajo extraordinario, de los empleados de los servicios y, por supuesto, de un equipo humano de concejales que echa muchas horas en hacer avanzar este pueblo”.

Aunque no quiere entrar a valorar el pasado negativo de su municipio, el alcalde admite que “sin duda alguna, estamos mejor que hace dos años, pero hay que seguir trabajando y poner el acento en las políticas sociales, en que la gente tenga al lado a su Ayuntamiento. Esa es la clave”.

Las políticas sociales han sido, probablemente, la cara más llamativa de esa nueva Arona con la puesta en marcha de programas e infraestructuras de las que no se había hablado en exceso en Canarias.

Lugar de llegada hace apenas unos días de la marcha rosa de la Carrera por la Vida, el municipio sorprendía a finales de octubre con la puesta en marcha de Housing First, un programa que otorga un hogar a personas con una larga vida en la calle y que está dando excelentes resultados en el norte de Europa y en comunidades autónomas como País Vasco o Madrid.

El anuncio, el primero realizado en Canarias, de la puesta en marcha de un parque inclusivo, para niños con movilidad reducida, en plena Milla de Oro, la reutilización de aguas residuales para el riego de zonas verdes, la construcción de una pasarela accesible que cruzará de lado a lado la avenida Chayofita, el transporte y apoyo psicológico y fisioterapéutico a los pacientes oncológicos o el programa de atención a personas que se encuentran en la calle y a las víctimas de la prostitución dan cuenta de la atención que Arona está prestando a las personas.

Es imposible aventurar lo que deparará a este municipio por el que pocos apostaban hace no mucho, pero lo cierto es que, a menudo, son las pequeñas cosas las que hacen grandes los proyectos.