
En nombre del Partido Popular, Asier Antona lanzó ayer un guante blanco al jefe del Ejecutivo canario. Fernando Clavijo lo recogió y se aprestó a consensuar “una agenda compartida con las prioridades en políticas sociales e institucionales”. Durante su intervención en el primer debate de política general de la novena legislatura autonómica, el presidente del grupo Popular pidió a su interlocutor que huyera de tentaciones pretéritas. Antona se felicitó y agradeció a Clavijo que abandonara el “frentismo” de su antecesor. Por un capricho del subconsciente, lo llamó “Paulino Rivero” y suscitó las risas de sus señorías.
Tras haber ofrecido colaboración en aras del “progreso” y el “bienestar”, Antona reclamó “valentía para gobernar y no solo buenos modales” o palabras cargadas de “intenciones”.
Al comienzo, el número dos regional del PP admitió que son “muchas las asignaturas que el Gobierno de España tiene que poner en marcha” para el Archipiélago. En este capítulo, Antona diferenció el modelo de financiación de lo que significa el Régimen Económico y Fiscal (REF). Como quiera que, recalcó, “hablar de España” es también acordarse de Canarias, anheló un Gobierno de la nación “fuerte, potente y aliado en la Unión Europea para revolver los problemas” de este territorio.
En un tono adversario de la crispación, Antona se miró en el espejo de Clavijo -“Joven como yo y no hipotecado por el pasado”, presumió-, pero le echó en cara que avivara y disfrutara del “enfrentamiento” entre las islas a cuenta del reparto de los fondos provenientes del extinto IGTE.
El diputado del PP rompió el hielo en varios bloques temáticos, un gesto que celebró el secretario general de CC en Tenerife. Con un “espíritu constructivo y esperanzado”, Antona disparó una batería de iniciativas para la regeneración democrática: que la propuesta de reforma del Estatuto vuelva al Parlamento, limitación de mandatos, eliminación de los aforamientos, revisar el régimen de compatibilidades, reducción de altos cargos y departamentos de la Administración de la Comunidad Autónoma, modificación del sistema electoral, aplicación al 100% de la ley de transparencia y reforzar la independencia de los medios de comunicación. Entre burlas desde Podemos, Asier Antona se rasgó las vestiduras y alzó la voz por la corrupción: “Me duele, me avergüenza, me abochorna y me indigna. Es una lacra que ha hecho un daño irreparable a todos y ensucia la honradez de la inmensa mayoría que se dedica a esto”.
En el turno de réplica, Fernando Clavijo utilizó a Mariano Rajoy como escudo humano: “¿Un discurso pobre, triste y sin ilusión? No puedo disfrazar la realidad, como ha hecho el Partido Popular en estos cuatro años. Y se ha escondido tras las elecciones del 20 de diciembre”. De ahí que apelara a la “coherencia” en los planteamientos, no sin aceptar la invitación a un diálogo sobre la base de “ideas concretas”.



