La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) comunicó el pasado viernes que ya ha recibido la notificación de un total de 102 casos de ceguera en relación con el uso de perfluorooctano comercializado como Ala Octa en determinadas operaciones quirúrgicas. Dichos casos provienen, explica la agencia, de hasta veintitrés centros hospitalarios repartidos por un total de diez comunidades autónomas. Entre ellas hay que incluir a Canarias, ya que el Hospital Universitario de Canarias (HUC) ha contabilizado hasta 32 pacientes con graves lesiones oculares relacionados con esta causa mientras que al menos hay otro caso en una clínica privada de Gran Canaria. Cabe recordar que un grupo de expertos estatal (uno de sus cuatro componentes es el jefe del Servicio de Oftalmología del HUC, Miguel Serrano) dará confirmación oficial a estos casos, aunque en el centro tinerfeño confían en que la cifra descienda.

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aviso por parte de la comercializadora
Una nota de la AEMPS fechada el 30 de octubre de 2015 señala que la alerta sanitaria se activó el 22 de junio de aquel año a raíz de que “una comunicación inicial de la empresa distribuidora, W.M. Bloss., S.A.”, lo que llama la atención dado que, desde enero, el HUC ya sospechó lo suficiente como para dejar de usar el producto en cuestión. Otro dato inquietante radica en que el perfluorooctano, aunque comercializado bajo otra marca, ya provocó en 2013 al menos cuatro casos en España, concretamente en un centro de Navarra. Ya son seis los lotes en que se ha demostrado su toxicidad
Empiezan a llegar resultados desde el laboratorio IOBA de Valladolid: al menos seis de los lotes de perfluooroctano comercializdo como Ala Octa y utilizados en España ya han sido catalogados como tóxicos, según informa la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Se sabe que dos de ellos son los usados en el País Vasco, donde primero se detectaron afectados[/su_note]





