La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha rechazado el recurso presentado por un profesor lagunero contra la sentencia que le condenó como autor de dos delitos de abusos sexuales en junio de 2015.
Esta decisión del alto tribunal tinerfeño ratifica íntegramente la adoptada entonces por el Juzgado de lo Penal Número 8 de Santa Cruz de Tenerife, que impuso al docente una pena de cinco años y tres meses de prisión, así como otros siete años de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión.
A este respecto cabe recordar que, si bien ante la sentencia (cuyo ponente es el magistrado Juan Carlos Toro Alcaide) solo cabe recurso de casación ante el Tribunal Constitucional, en caso de que adquiera finalmente firmeza el profesor pasaría al Registro Central de Delincuentes Sexuales, creado para evitar que personas con antecedentes como los que nos ocupan puedan ser contratadas para trabajar con menores de edad.

Retornando al caso que nos ocupa, hay que recordar que los hechos en cuestión tuvieron lugar en un colegio privado lagunero del que el docente ya está desligado, y que la sentencia también incluye que el profesor en cuestión, que ejercía como jefe de estudios y daba clases de Religión, también fue condenado a cumplir dos años de libertad vigilada, pena que se ejecutará con posterioridad a las privativas de libertad impuestas.
En cuanto a la indemnización por los daños psíquicos causados a las dos víctimas, que cuando tuvieron lugar los abusos considerados como probados eran menores de edad y alumnos del docente, es de 18.000 euros en el caso del delito continuado y de 3.000 euros en el otro, más intereses legales.
El único nexo entre ambos hechos es el profesor. Uno tiene lugar durante una actividad escolar en el propio centro y el otro, calificado como delito continuado al tratarse de un incidente en 2010 y otro en 2011, tuvo lugar en viviendas del docente.





