Kim West, con 19 años, dio en adopción a su bebé recién nacido, Ben Ford. Este, ya de adulto, comenzó a interesarse por sus padres biológicos. Se pudo a investigar y logró ponerse en contacto con su madre. Habían pasado treinta años cuando se produjo el reencuentro. Lo que no esperaba ninguno es que, nada más verse, sintieran una atracción sexual brutal.
Según las declaraciones que recoge el Daily Mail en el diario ‘The new day’, tras varias citas y encuentros amorosos, el chico dejó a su mujer con esta frase:”Cada vez que tengo sexo contigo desde que conozco a mi madre, me imagino que es ella la que me está besando, si no, no puedo hacerlo”. Ahora quiere casarse con su madre y tener un hijo con ella. La madre, pues igual que él. Enamorada hasta las trancas de su hijo y queriendo ser madre-abuela.
En fin.





