santa cruz

37 años de servicio a la ciudadanía

El popular agente Conrado Domínguez se jubila del Cuerpo de la Policía Local de Santa Cruz, y se confiesa “satisfecho y orgulloso”
Conrado Domínguez, junto a una de las motos que condujo. Marta Vázquez
Conrado Domínguez, junto a una de las motos que condujo. Marta Vázquez

FLORENTÍN DÍAZ

¡Misión cumplida! Después de 37 años como policía local en Santa Cruz, Conrado Domínguez, se jubila, a la edad de 63 años. Y lo ha hecho recibiendo el reconocimiento del Ayuntamiento capitalino por su larga y ejemplar trayectoria al servicio de los ciudadanos.

Juró su cargo el 9 de febrero de 1979. Está casado y tiene dos hijos. Estudió Maestría Industrial y pasó luego una larga temporada en Madrid donde vivió tiempos muy difíciles: “Fue el periodo de transición y pasé mucha hambre. Tanto es así que mis padres no me reconocieron cuando llegué de lo flaco que estaba”. Al regresar a la Isla, hizo el servicio militar, en Hoya Fría, y culminó su carrera militar como cabo primero.

Se marchó y al no encontrar trabajo se preparó varias oposiciones. “Superé las pruebas para acceder a la Policía Nacional pero había posibilidad de que me mandaran fuera, al País Vasco, donde había demasiada inestabilidad”. “Por suerte sacaron plazas para la Policía Local y me presenté”. De las 800 personas que se presentaron a las pruebas él quedó entre las 12 seleccionadas.

Comenzó su trayectoria policial en la antiguo cuartel de la avenida José Antonio, en Santa Cruz, para luego establecerse en la actual Jefatura de la Policía Local, en la avenida Tres de Mayo. Sus primeros años estuvo en las patrullas del 092, para continuar en el Departamento de Información y Vigilancia, y finalizar en el área de Logística, con el control y reparto de material.

En su familia nadie es policía: “Yo soy de una familia de clase obrera; mi padre era jornalero, y yo esto me lo gané a pulso”.
Para Conrado, la formación y el reciclaje durante la trayectoria de un policía son de vital importancia para cualquier intervención que haya que realizar, porque “estás preparado para cualquier imprevisto y así ofrecer un buen servicio”. Hizo más de 100 cursos durante sus 37 años de carrera, y muy orgulloso que está: “Tengo cursos de inglés, francés, de atestados, de submarinismo, e incluso de yudo, donde logré el máximo reconocimiento”.
Los policías siempre trabajan en equipo y destaca la importancia del respeto mutuo: “ El buen comportamiento y la amistad entre los compañeros es primordial para que las acciones que se hagan sean eficaces”.

Su relación con los demás ha sido excelente y dentro del Cuerpo; se ha sentido querido. Caminaba por la Jefatura como por su casa. “Hace muy poco todos los compañeros con los que he trabajado, los del Grupo Segundo, me hicieron regalos: una placa, una pluma, una camisa serigrafiada muy emotiva, y otras cosillas”. Conrado está orgulloso de los amigos con los que ha compartido buenos y malos momentos: “El policía no solo está para atender accidentes o detener; también está para escuchar al ciudadano con respeto”, recalca.

En cuanto a los servicios en los que ha intervenido, recuerda muchos en los que ha tenido que lidiar con ladrones, traficantes o maltratadores, pero con mucho dolor, dos especialmente: “El asesinato del taxista Ramón Aguiar y un suicidio en el Puente Zurita”. Son muchas las situaciones a las que se ha tenido que enfrentar. Entre la ciudadanía ha dejado huella. Su proceder en las intervenciones ha hecho que muchos le tengan cariño e, incluso, los delincuentes habituales a los que atendía “día sí y el otro también”. Recuerda al Conejito, al Peseta, alias de personas con las que ha tenido que lidiar y en muchas ocasiones con finales no deseados. Se jubila sintiendo “un gran vacío” que lo ocupará dedicándose a viajar, a hacer deporte y a seguir contribuyendo al bienestar de la ciudadanía, porque “un policía no solo lo es cuándo tiene el uniforme; lo es toda la vida”.
Aquellos que llevan poco tiempo en el Cuerpo les recomienda que hagan mucho deporte, que sepan escuchar a las personas y que se formen día tras día. Y lanza un mensaje para sus superiores: “Que instalen cámaras en los coches patrulla”.
Conrado Domínguez comenzará una nueva etapa en su vida el 19 de julio próximo, cuando se quite el uniforme ya para siempre.

TE PUEDE INTERESAR