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Las parroquias cubren las necesidades básicas de más de 17.000 tinerfeños

En Las Palmas, Cáritas ha atendido a unas 11.500 personas de forma directa; mientras que en Santa Cruz de Tenerife fueron 7.709 solicitantes
Decenas de personas hacen cola cada día a las puertas de las parroquias, donde los voluntarios de Cáritas les ayudan y dan cobertura a sus necesidades básicas. DA
Decenas de personas hacen cola cada día a las puertas de las parroquias, donde los voluntarios de Cáritas les ayudan y dan cobertura a sus necesidades básicas. DA

Mujer, española, de entre 30 y 50 años, con hijos a su cargo, baja formación (hasta Primaria), desempleada de larga duración y escasos o nulos ingresos. Este es el perfil más habitual que llega en busca de ayuda hasta las distintas Cáritas parroquiales de las Islas. Aunque no se trata de un perfil único, sí son el grupo más numeroso de entre los que atiende la entidad humanitaria en Canarias. Esta, según los datos de la memoria anual de 2015, que se presentó ayer en el Seminario Diocesano de La Laguna, asistió de forma directa a 19.330 personas, aunque la ayuda de la organización en el Archipiélago llegó a unas 55.000, el 15% menos que en 2014.

Del total de atendidos, más de 17.000 fueron asistidos en distintas parroquias de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, donde se les dio cobertura a sus necesidades básicas (alimentos, vestuario, productos de higiene personal, material escolar, etc.) y se les ofrecieron talleres, cursos y distintas acciones para la mejora de su calidad de vida. Mientras, otras 2.075 personas participaron en un itinerario personalizado de inserción, a través de los diferentes programas y proyectos específicos que desarrolla la entidad.

Según reza la referida memoria, dentro de las líneas de acción de Cáritas Diocesana de Tenerife, un total de 1.279 personas fueron atendidas desde los servicios específicos de empleo, de las cuales el 46% participó en itinerarios de formación profesionalizantes, consiguiendo ser insertados laboralmente el 40% de ellos. No obstante, los responsables de la organización humanitaria destacaron que las acciones para la mejora de la empleabilidad son “un eje transversal de todos los programas y proyectos, entendiendo que el acceso al empleo es un elemento esencial para la integración personal y familiar de los usuarios”.

En relación a las personas sin hogar, el documento presentado por Cáritas revela que la entidad ofreció alojamiento, cobertura de necesidades básica y acompañamiento socioeducativo a 542 personas en la Isla, siendo el 10% de ellas, familias monomarentales. “La realidad de estas personas es una de las más complejas que nos encontramos, porque ven alienados varios de sus derechos fundamentales, como es el acceso a una vivienda digna y adecuada”, explicó el presidente de la organización en la provincia, Leonardo Ruiz del Castillo. Este denunció la “sistemática vulneración y la precarización de los derechos” de las personas que se atienden diariamente, ya que los datos reflejan que el 28,5% de la población en Canarias se encuentra en situación de riesgo de pobreza o exclusión social y más de 280.000 personas no acceden a un empleo, según la última estadística del INE. En esta línea, Ruiz del Castillo dejó claro que en 2016 se mantiene “la misma tónica del año anterior, sin que se hayan producido cambios significativos”. “Seguimos atendiendo a muchas personas de las que insertamos en el mercado laboral, porque sus sueldos no les permiten mantener a la familia. Y no solo hablamos de usuarios con contratos temporales, también con contratos indefinidos, porque el salario mínimo español es de los más bajos de Europa, lo que hace que España sea el segundo país después de Rumanía con mayor índice de pobreza de toda la Unión Europea”, recalcó el director de Cáritas en Tenerife.
Por ello, Leonardo Ruiz del Castillo, con vistas a las próximas elecciones del 26 de junio, insistió en la “necesidad de incorporar en los programas electorales de los partidos medidas encaminadas a luchar contra la exclusión social y la pobreza”. “Hay que dejar atrás la idea de que el desarrollo social y de las personas está ligado al crecimiento económico, y poner el acento de la responsabilidad sobre ese modelo socioeconómico que se ha consolidado y que exalta los beneficios económicos a costa incluso de la dignidad de todas las personas”, denunció el responsable de la organización humanitaria.

Un modelo de acción social basado en personas y valores

Junto a la memoria de 2015 también se presentó la campaña institucional de la entidad, que lleva por lema Amar la persona, amar sus derechos, una campaña que expresa los valores y fundamentos del modelo de acción social de Cáritas Diocesana, como son la participación, la gratuidad, el compromiso, la diversidad y la fraternidad n

Las ayudas públicas que recibía la organización humanitaria suman ya cuatro años “bajo mínimos”

Cáritas Diocesana de Tenerife invirtió 5,1 millones de euros el año pasado, casi el 10% más que en el ejercicio anterior. Este crecimiento, no obstante, no evitó que más de 6.000 personas no pudieran ser atendidas por la entidad por falta de recursos, ya que las entidades públicas congelaron las ayudas que destinaban a la institución, que se recortaron drásticamente en 2012.

No en vano, el 56,4% del presupuesto de la organización procedió de recursos propios (unos 2,8 millones de euros), la mayor parte recogidos en las parroquias y merced a donaciones de particulares y empresas. Mientras, entidades privadas aportaron 2,2 millones, lo que supuso el 43,55% del total invertido por la entidad.

Por contra, y como viene siendo ya una tónica habitual en los últimos años, la aportación que realizan las administraciones públicas fue muy escasa, apenas 290.000 euros, que se destinaron a proyectos de empleo e inserción sociolaboral. “En Cáritas no podemos cerrar los ojos ante esta realidad, en la que solo el 26% de los canarios esté plenamente integrado, porque detrás de estas cifras hay vulnerabilidad, extrema precariedad, desigualdad y empobrecimiento que afectan a familias enteras”, aseveró el director provincial de la organización, Leonardo Ruiz del Castillo, quien exigió a las administraciones que la pobreza sea “el primer debate” de los políticos de las Islas.

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