Benigno Pérez regresó de Venezuela hace 34 años a Tenerife. Emigró, como tantos otros miles de canarios, a América, en pos de un mejor porvenir. Allí sintió la magua de su tierra natal, de sus ancestros. A su vuelta, no lo dudó: decidió indagar en sus antepasados. Encontró en los archivos parroquiales el nombre de Francisca Pérez Socas, una campesina icodense nacida en 1834, y se puso a buscar a su prole viva.
En 1997 este taxista jubilado reunió a casi 500 descendientes en el barro icodense de El Amparo. Pero siguió buscando y buscando, y el próximo 19 de junio congregará en el mismo lugar a 720 miembros de la gran familia Pérez. Un árbol genealógico que Benigno, a sus 86 años, ha visto crecer y crecer gracias a su paciencia infinita de jardinero.
Los descendientes de Francisca, de los que han fallecido 70, se encuentran en Canarias, en varias islas; en España (Galicia y Cataluña); y en países extranjeros como Venezuela, donde se cuenta por un centenar; Estados Unidos, Colombia, Ecuador e Inglaterra, entre otros.
“Estamos desparramados por todo el mundo, y es muy digno rememorar a aquella humilde campesina que fue nuestro origen, y que tuvo tres hijos con un terrateniente de Icod, pero que no los abandonó, sino que les dio educación”, destaca Benigno. Sabe que esa mujer era hija de José Madero, de quien solo sabe su nombre, donde ya se pierden las pistas de esta estirpe.
Benigno Pérez ya vivió un día especial el 30 de agosto de 1997, cuando citó a los Pérez por vez primera en El Amparo. “Aquello no tuvo precio, fue algo celestial, como lo que espero que ocurra el próximo domingo 19 de junio, que será seguro algo fuera del mundo, casi de los ángeles”, enfatiza.
Este hombre enamorado de la vida y sus pequeños detalles cotidianos quiere “demostrarle a Canarias, España y el mundo entero que todavía es posible unir a las familias, y que es necesario tener la sensibilidad y la fortaleza de buscar y acercar a los familiares y amigos, porque lamentablemente todo eso se está perdiendo”.
Ahora Benigno y Anselma, la mujer con la que lleva compartidos 62 años de amor, han convocado a los descendientes de Francisca a una reunión en El Amparo, donde nació su antepasada común. Allí, el 19 de junio, a las 13,00 horas, se oficiará una misa en su antiquísima ermita por los difuntos de los Pérez y almorzarán en el restaurante El Rincón.
Apoyado en un gran laurel de la histórica plaza de La Pila, en Icod de los Vinos, comenta, entrevistado por DIARIO DE AVISOS, Y con lágrimas en los ojos: “El árbol de los Pérez es aún más antiguo que éste, y durará mucho más”.





