La entrada en servicio del tramo suroeste del anillo insular entre Adeje y Santiago del Teide, una de las obras más complicadas y costosas de Tenerife en los últimos años, comienza a generar datos que indican la importancia que va adquiriendo esta infraestructura vial. Las cifras que obran en poder de la Consejería de Obras Públicas indican que el volumen de tráfico actual ya duplica el que registraba de media la carretera general del Sur.
De los 6.000 vehículos diarios de la antigua vía se ha pasado a los más de 12.000 que recorren ya la nueva arteria, que cuenta con una extensión de 21 kilómetros. Son 2.000 más que las previsiones que manejaba el Gobierno de Canarias en diciembre pasado tras la apertura del último tramo entre Adeje y el viaducto de Erques.
“El balance que hacemos de estos primeros meses es muy positivo, no sólo ya por haber doblado el tráfico, sino porque vemos que cada día sigue creciendo”, señala José Luis Delgado, director general de Infraestructura Viaria del Ejecutivo regional. El ahorro de tiempo y de combustible unido a la comodidad del trayecto son ventajas que ya empiezan a percibir los conductores. “Se corre la voz y cada vez hay más usuarios. Conozco a mucha gente que vive en Tacoronte y que prefiere ir al Sur por el Norte antes que por la TF-5 hacia el área metropolitana. Lo único negativo es el tramo entre El Tanque y Santiago del Teide, que es complicado”, apunta Delgado.
EFECTO ECONÓMICO
La creciente densidad de tráfico está produciendo un mayor movimiento de la economía en pueblos como Guía de Isora o Santiago del Teide. “El alcalde de esta última localidad nos decía hace unos días que ahora va gente al municipio desde otros lugares del Sur simplemente a tomarse un cortado, algo impensable hace unos años. Se está generando mucha vida”, cuenta el director general.
El hecho de que el trayecto desde Playa de Las Américas al último municipio del suroeste, desde el punto de vista geográfico, se cubra en apenas 15 minutos también está provocando otro efecto colateral y es que muchos trabajadores que tienen su puesto de trabajo en los principales núcleos turísticos no se planteen residir en San Isidro (Granadilla) o Adeje como venía ocurriendo hasta ahora dada su cercanía al centro laboral.
FALTAN LOS REMATES
Pese a estar operativa la vía desde el 18 de diciembre aún restan importantes remates para dar por finalizada la obra. Falta toda la jardinería, estabilizar algunos taludes, colocar las pantallas antiruido y la bajada a Fonsalía (Guía de Isora). Para esos trabajos se cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros, de los que 8 ya han sido ejecutados, según la información aportada por la Consejería.
Los trabajos de la conexión entre el tronco del anillo y la costa isorana marchan a buen ritmo. Más de un tercio de la vía ya está asfaltada, se está terminando el desmonte en la conexión de Vera de Erques y esta misma semana está previsto que se empiece a ejecutar la rotonda que enlaza con la carretera TF-28 por la costa.
Ya se han culminado los puentes, que suponían la principal dificultad técnica del proyecto por la complicada orografía del lugar. “Son unos viaductos impresionantes de una altura muy importante que hemos relanzado en esta fase de la ejecución de las obras”, manifestó el director general de Infraestructura Viaria. La Consejería de Obras Públicas confía en que a finales del mes de septiembre se le pueda dar el carpetazo definitivo al expediente y se abra al tráfico en esas fechas.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]El director general de Infraestructura Viaria se decanta por los apartaderos
La Consejería estudia construir tres apartaderos entre Santiago del Teide y Vera de Erques para que el tráfico pesado ceda el paso a los vehículos y que estos puedan adelantar, dado que solo existe una vía y además con raya continua. La opción de un nuevo carril se descarta por su alto coste.[/su_note]




