
La falta de concreción de las inversiones que Sacyr, como socio mayoritario de Emmasa, comprometió por la concesión de la gestión integral del agua en Santa Cruz, llevó al alcalde, José Manuel Bermúdez, a tomar la decisión en 2011 de congelar la tarifa del agua en la ciudad. Desde entonces, el recibo se ha mantenido constante, sin aplicar la subida del IPC que también se recoge en el pliego de adjudicación del servicio. Hoy, el concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, anunció que se levanta la congelación de la tarifa y que esta subirá el 1,6%, un alza que se hará efectiva, casi con toda probabilidad, antes de que acabe el año. Según el concejal, la decisión se toma porque hay que cumplir con el pliego pero también porque tras la firma de un convenio con Sacyr, las inversiones comprometidas ya empiezan a ejecutarse. Arteaga detalló que esta subida, cuyo porcentaje se ha calculado haciendo la media del IPC de los últimos cuatro años (2012-2015), no es un alza gravosa para los ciudadnos puesto que traducida a euros, “estamos hablando de 52 céntimos más en cada recibo”. Recordó el edil que en Santa Cruz el cobro se hace bimestralmente por tanto, “subir la tarifa supone menos que el coste de un café cada dos meses”.
Estos cálculos se han hecho tomando como base el consumo medio de una familia en 2015. Así, un vecino de Santa Cruz consumió de media 16 metros cúbicos de agua y pagó por ello 33,39 euros en cada recibo. Con la nueva tarifa, el pago se eleva hasta los 33,91 euros. “Estamos hablando de que al año se producirá un gasto adicional de poco más de tres euros”, añadió Arteaga. Estos números son para el consumo doméstico ya que para las empresas, cuyo consumo medio en 2015 fue 25 metros cúbicos, el recibo se encarece un euro, pasando de 65,06 euros a 66,07. Para Emmasa, esta subida de tarifa supondrá un ingreso adicional de más de 50.000 euros al año ya que, según los datos de la compañía, cuenta con 103.487 puntos de suministro (contadores). En total, de forma anual, superaría los cuatro millones de euros en ingresos procedentes de sus clientes.
El edil de Servicios Públicos defendió que los cuatro años de congelación (2012-2015) de la tarifa ha supuesto “un ahorro” de 1,6 millones de euros para los vecinos, dinero que ahora reclama Emmasa por la vía administrativa, alegando el incumplimiento del pliego del contrato. En cuanto a ese dinero, según Arteaga, en estos momentos se está elaborando el expediente para comprobar si, tal y como alega Emmasa, no ingresar ese dinero le ha provocado un desequilibrio en sus cuentas. “Los técnicos están analizando la documentación”. Arteaga aclaró que la subida de la tarifa del agua no tiene carácter retroactivo por lo que los vecinos no tendrán que asumir el coste de esos 1,6 millones de manera directa.
Entrada en vigor
La entrada en vigor de la nueva tarifa podría estar lista antes de que acabe el año. “Estamos iniciando el proceso administrativo para subirla, una vez finalice, enviaremos el expediente a la Comisión de Precios del Gobierno de Canarias que será el ente que autorice la aplicación de la subida”, detalló. La subida de tarifa será aprobada en el próximo pleno y enviada al Gobierno de Canarias. Una vez se aplique, a partir de 2017 se retomará la actualización cada año del precio del agua acorde al IPC. “Teniendo en cuenta cómo ha sido la evolución de los precios podríamos encontrarnos hasta con datos interanuales negativos lo que se traduciría en una bajada del precio”, apuntó Arteaga.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Sacyr ya ha dispuesto 1,2 millones en dos proyectos
Arteaga valoró la disposición de Emmasa a colaborar así como la ejecución de los dos primeros proyectos que se desprenden del convenio de inversión firmado: los 800.000 euros de la Estación de Bombeo de San Andrés y los 400.000 de los microtapices que se instalarán en la Estación de Bombeo de Cabo Llanos en las obras de mejora.[/su_note]





