
Tras el rodaje de la película Oro en el espacio protegido del Parque Rural de Anaga, el servicio de Medio Ambiente del Cabildo recibió dos denuncias por los daños causados en la flora endémica de esta zona, una de la Policía Local y otra de un agente forestal del propio parque. De esta manera, se ha acordado no sancionar a la productora y a los responsables del rodaje que tuvo lugar el pasado mes de marzo, concretamente en la zona de Hoya de Ijuana, zona declarada de exclusión o de acceso prohibido por su destacado valor natural.
Una vez analizado por los servicios insulares, estos determinaron archivar la causa debido a que la zona afectada se estaba recuperando bien y se ha subsanado la afección. Esto se debe, en buena parte, a las acciones llevadas a cabo por el Cabildo, según informó a DIARIO DE AVISOS el portavoz de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), Eustaquio Villalba.
Asimismo, criticó que en el informe falta un mayor razonamiento jurídico de los sucedido. Además, Villalba cuestionó la carencia de sanciones a los responsables de la filmación. “El Cabildo no tiene interés en conservar un espacio natural, sino en sacar rendimiento de este, y se ha demostrado también con la celebración prevista del rally en Las Mercedes”, indicó. Manifestó, incluso, que este tipo de actuaciones se encuentran al margen de un estado de derecho. “Para el consejero del Cabildo Anaga es un parquee temático, y no un espacio protegido que hay que conservar”, afirmó.
A su juicio, el motivo de la falta de sanciones es que el Gobierno de la Isla pretende repetir este tipo de iniciativas y promocionarla para generar unos ingresos. “Por supuesto tenía que haber existido una sanción a los responsables y que este tipo de actuaciones no se vuelvan a repetir en espacios naturales protegidos, ya que nuestro objetivo es conservar estos parajes en perfectas condiciones para generaciones futuras”, señaló.
Según explicó ATAN en su momento, atendiendo a la denuncia del agente forestal presentada al Cabildo -que adelantó este medio hace varios meses- esta actividad cinematográfica ha afectado un total de seis especies protegidas, incluidas algunas en el Catálogo Canario de Especies Protegidas o similares listados. Se trata de Diplazium caudatum, Woodwardia radicans, Dryopteris guanchica, Asplenium hemionitis, Vandenboschia speciosa y Pteris. Además, desde la Policía local de Santa Cruz se elevó también un informe aludiendo a los daños causados en la flora silvestre y el abandono en el lugar de especies de flora exótica, en la Reserva Integral de El Pijaral. El citado documento habla de un “grave impacto”, en un ámbito de alrededor de entre 300 y 400 metros cuadrados.
El informe emitido por el Cabildo, tras analizar los hechos, recoge que el 20 de mayo, tras recibirse las denuncias (casi dos meses antes), la directora de la Oficina de Gestión del Parque Rural emite informe sobre los hechos denunciados en el que se señala que “solo se observan algunos frondes (hojas) dañados de escasos ejemplares de los helechos diplazium caudatum y woodwardia radicans, estando la mayoría regenerando nuevos frondes. Por otra parte, no se ha localizado ningún resto de plantas ni rizomas de especies exóticas en este lugar, solo se encontraron en la zona de rodadura de la pista unos pequeños restos de plásticos que imitaban frondes de helechos y hojas de palma, que se procedieron a retirar”.
RECUPERACIÓN
El 8 de junio se remite un nuevo informe que apunta a que “se aprecia una evidente tendencia a la regeneración del sotobosque por la respuesta de los componentes del estrato herbáceo afectado, aunque muy ligera en aquellos puntos donde se concentró la actividad propia del rodaje”. Además, se afirma la “recuperación de la zona y que “el daño causado no perdurará a tenor de ola dinámica de regeneración puesta en marcha “.
Desde el Cabildo se concluye, también, que “el daño no reviste en su conjunto mayor gravedad y que en general la conducta de la entidad autorizada se desarrolló siguiendo unos cánones de diligencias más que aceptables”.



