música

Ricky Martin, un concierto de emociones

Su voz y sus movimientos calentaron el ambiente en sólo unos minutos. El público no dejó de corear sus temas más conocidos. Los nuevos, los viejos y los prestados

Las luces del estadio olímpico Antonio Dominguez se encendieron a las 20.45 horas. Sobre el escenario, Ray Castellano animó a los que llegaron puntuales a la cita con el Arona Son Atlántico. Unas 12.000 personas, 2.000 menos de las previstas por la organización, ocuparon su sitio en el campo y en las gradas para disfrutar de una hora y 45 minutos del mejor repertorio de Ricky Martin. Su voz y sus movimientos calentaron el ambiente en solo unos minutos. El público respondió al reto, corearon sus temas más conocidos: los nuevos, los viejos y los prestados. Ya saben, desde La bomba, La mordidita, Vuelve, María, Pégate y Por arriba, por abajo, entre otras muchas.

A Ricky Martin le acompañaron sobre el escenario siete bailarines y nueve músicos. El sonido, la iluminación y las imágenes proyectadas en las 8 pantallas LED solo motivaron al publico a emocionarse. Emoción es justamente el termino con el que podríamos definir este concierto. Alegre, emotivo y sincero, donde Ricky Martin demostró una vez más que es una leyenda de la música latina. Y que a pesar del tiempo la fuerza de su voz y el poder de su música siguen cautivando.

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