
Faemino y Cansado nunca harían humor sobre política. Lo afirman con rotundidad. “En nuestros espectáculos no hablamos de cosas que nos ponen enfermos”, asegura Javier Pozuelo, mejor conocido como Javier Cansado. El humor surrealista marca el estilo de esta pareja de cómicos que ha conquistado a tantas generaciones y que ha sacado sonrisas y carcajadas a tantos españoles durante cerca de 30 años de carrera artística. El dúo madrileño, que inició su trayectoria actuando en el parque de El Retiro, ha pasado ya por los teatros de mayor prestigio del país; ambos artistas han sido las voces del buen humor en frecuencias moduladas y la imagen de programas de televisión tan míticos como La bola de cristal, Un, dos, tres… responda otra vez o El orgullo del tercer mundo. Ahora llegan a la Isla como invitados del Festival Clownbaret, que arranca el próximo miércoles y permanecerá en la agenda cultural canaria hasta el 13 de noviembre.
-Lo de ayer en el Congreso de los Diputados podría ser un buen chiste o un mal chiste, depende de cómo se mire. ¿Cómo lo mira Javier Cansado?
“Es competencia desleal para los cómicos. Ayer no los pude escuchar porque estaba grabando en la tele, pero seguro que fue un mal chiste. Desde el punto de vista de la comedia, nuestros políticos no están bien dotados. No es gente que se caracterice por su sentido del humor, aunque Rajoy es el que más tiene esa vena de clown. Aparte de que las formas y lo que tratan no es divertido. A mí no me interesa mucho su espectáculo”.
-Ha pasado por la radio y la televisión, ha actuado en los mejores teatros nacionales. Después de tantos éxitos acumulados y tanto reconocimiento, ¿queda algo en ustedes de los chicos del mono rojo que actuaban en el parque de El Retiro?
“Queremos pensar que continuamos guardando el mismo espíritu con el que empezamos. Eso no lo hemos perdido. Echo de menos tener 20 años. No echo de menos trabajar en la calle, pero sí tener esa edad. Ese espíritu de improvisar, actuar mucho, eso todavía se mantiene. Hoy en día tenemos un guion muy férreo, pero somos rebeldes y no lo respetamos a veces”.
-Los Monty Python definieron muy bien lo que es un clown cuando cantaron Always look on the bright side of life (Siempre mira el lado brillante de la vida). Precisamente, ¿sacarle el brillo a los momentos más oscuros es el reto de todo humorista?
“Nosotros pensamos que lo que sucede, conviene. La ambición del payaso es coger la locura y transmitirla con un poco de risa. Si analizas lo que contamos los cómicos, si le quitas la parte informal, hablamos de cosas muy duras. Los cómicos somos casi cronistas sociales y tratamos un poco con la basura, con temas realmente duros si se dicen con seriedad. Reflexionamos en broma sobre la vida”.
-¿Qué preparan Faemino y Cansado para el Festival Clownbaret?
“Llevamos un espectáculo que estrenamos el 3 de septiembre en Salamanca y que hemos representado solo unas 10 veces. El show está en un momento dulce, porque no está asentado todavía y tenemos espacio para la improvisación. Sigue nuestra línea absurda del realismo surrealista”.
-Son unos 30 años trabajando con Faemino. ¿Cómo lo llevan?
“Ya no es lo mismo, ya no vamos de la mano ni leemos poesía (risas). Llevamos juntos toda la vida porque nuestra pareja se basa más en nuestra amistad que en nuestro trabajo. Cuando empezamos, el canon imperante era el de la pareja y de aquella época solo quedan Los Morancos y nosotros. El resto de parejas se han disuelto. Nosotros coincidimos en el humor y en la amistad férrea, esa es nuestra clave”.
-¿Necesitan las parrillas de los medios llenarse de más programas de humor para llevar risas a la audiencia?
“El humor en la televisión de España es muy cíclico, o es todo o es nada. Cuando empezamos no había programas de humor en la tele, en los 90 eran demasiados, desapareció luego y ahora estamos en stand by. Echo de menos el humor y creo que ahora hay mucha gente haciendo cosas buenas, mucha competencia”.
-¿El humor surrealista ha perdido terreno frente al humor inteligente del monólogo?
“Cuando empezó el mundo del monólogo, la línea de trabajo en general era la ironía, pero ya hoy en día esa línea se ha difuminado y el monólogo lo abarca todo. Basta ver a Joaquín Reyes. Los monologuistas son ahora cómicos y el monólogo sobre cosas de la vida no se usa tanto”.
-¿Qué tiene Faemino que no tiene Cansado y viceversa?
“Casi siempre yo hago del payaso listo y Carlos Faemino hace más del clown tradicional, del payaso tonto. Él tiene una gestualidad y nobleza envidiable. Nos complementamos”.





